El presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), José Fernando Duarte, visitó el programa radial Tribu Nativa de La Tribu 650 AM, donde explicó que la institución a su cargo comenzó este año a elaborar informes técnicos más complejos mediante el cruce de datos entre carreras habilitadas, acreditadas y el registro de títulos del Ministerio de Educación.
Recordó que una carrera acreditada es aquella que pasó por un proceso de evaluación y obtuvo un sello de calidad, mientras que la habilitación corresponde a la autorización administrativa para su funcionamiento. “Uno de los primeros hallazgos a inicio de este año fue la existencia de más de 100.000 títulos registrados de carreras no acreditadas”, afirmó.
Duarte explicó que muchos de los títulos corresponden a carreras que, por ley, estaban obligadas a someterse a procesos de evaluación con fines de acreditación. Señaló que los datos obtenidos constituyen un indicio para orientar investigaciones sobre la validez de esos documentos. Agregó que, aunque pueden tener validez jurídica por estar registrados, su valor académico está cuestionado al no haber pasado por evaluaciones de calidad.
“Como mínimo podemos decir que son títulos de precario valor académico, pero es probable que muchos de esos títulos sean completamente irregulares en su emisión”, sostuvo.
Bajo nivel de acreditación
Mencionó que los análisis realizados permitieron identificar áreas con bajos niveles de acreditación y citó a las carreras de derecho, farmacia, ciencias de la educación, enfermería, kinesiología y fisioterapia. Aseguró que en algunos casos menos del 10% de los programas cuentan con acreditación, lo que implica que una amplia mayoría no atravesó procesos de evaluación de calidad.
“Es decir, que el 90% o más de sus carreras funcionan sin control de calidad y esos títulos se inscriben”, manifestó. También le preocupan las carreras de medicina porque son un riesgo para la población.
Duarte dijo que existen universidades que participan de procesos de evaluación y muestran evidencias de capacidad académica, pero que otras mantienen prácticas que afectan la confianza en los títulos otorgados. Señaló que deben aplicarse medidas inmediatas para fortalecer los controles y cuestionó la falta de trazabilidad tecnológica para verificar con certeza la legalidad y trayectoria académica de los títulos.


