Las vacaciones de invierno dieron un nuevo impulso al Zoológico de Asunción, donde durante estas casi dos semanas se observó un intenso movimiento de niños acompañados por sus padres. “Lleno, lleno, lleno”, con esta frase resumió la directora Maris Llorens la concurrencia registrada en el predio. Este receso escolar estuvo además favorecido por las buenas condiciones del tiempo, que permitieron a las familias disfrutar de espacios al aire libre.
La institución no dispone de un número exacto de personas que ingresaron. Llorens explicó que quienes acceden caminando al Jardín Botánico no abonan entrada. En el acceso al Zoo, los niños pequeños tampoco pagan. El balance de ingresos y recaudación se realiza recién al cierre de cada mes.
Más de 1.000 animales silvestres
La directora del Zoológico comentó a La Tribuna que actualmente alberga a más de 1.000 animales, en su mayoría especies silvestres. Si bien Maris reconoce que hoy en el mundo numerosos zoológicos reorientaron su misión hacia la conservación, el rescate y la rehabilitación de fauna, dejando atrás el modelo centrado exclusivamente en la exhibición, explicó que estas especies tampoco pueden regresar a la naturaleza porque crecieron bajo el cuidado del hombre, y están acostumbrados a la provisión diaria de alimento y abrigo.
Por tanto, Llorens trabaja para que el concepto actual del Zoo sea el de un “refugio de animales”, asegurándose de que las instalaciones garanticen el bienestar animal.
El predio cuenta además con una unidad de cría, un espacio restringido al público donde permanecen “los bebés”. Son aquellos animales silvestres rescatados por bomberos, por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) o por disposición de la Justicia. Allí reciben atención especializada hasta que, si las condiciones lo permiten, puedan ser liberados lejos de la ciudad.
Se los protege en los días fríos
Llorens recalcó que todos los ejemplares reciben alimentación fresca diariamente, vitaminas y controles veterinarios. Durante los días de bajas temperaturas se refuerzan los cuidados con frazadas, camas de madera, heno y protección de las jaulas para reducir el impacto del viento.
Finalmente, Maris Llorens pidió a quienes visitan el zoológico respetar a los animales, evitando arrojar objetos, golpear los recintos o gritar. Recordó que el comportamiento responsable de los visitantes también forma parte del bienestar de los animales.


