Cuando terminó el colegio, Mía Tatiana Fleitas González tenía una pregunta que muchos jóvenes se hacen: “¿Y ahora qué hago?”. La respuesta la encontró en una información que le llegó sobre EducationUSA, la red oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos que ofrece asesoría gratuita para estudiantes que desean cursar carrera de grado y posgrado en universidades de ese país.
Hoy, con 18 años, nuestra compatriota prepara las valijas para viajar a Nashville, Tennessee, donde iniciará la carrera de Ingeniería Eléctrica en Vanderbilt University, una de las instituciones más reconocidas del país del Norte.
El programa encamina al joven hasta su objetivo
Mía fue una de los cinco paraguayos seleccionados por el programa Opportunity Funds, una iniciativa de EducationUSA que impulsa el proceso de postulación para estudiantes con excelente rendimiento académico y recursos económicos limitados. El programa cubre exámenes internacionales, solicitudes de ingreso, trámites y otros costos para que los jóvenes puedan competir por becas universitarias.
“Estoy superfeliz. Este programa me marcó y gracias a ellos llegué hasta este punto”, contó Mía Tatiana a La Tribuna.
Su camino no fue corto. Tras egresar del colegio en el año 2024, dedicó todo el año siguiente a preparar exámenes reglamentarios de inglés avanzado, reunir documentación, redactar ensayos y completar un exigente proceso de selección. Recién este año recibió la noticia que esperaba: había sido admitida en Vanderbilt.
Cinco años lejos de casa
“Mis papás me apoyaron muchísimo durante todo este proceso”, relató la joven, que viajará en agosto y estudiará durante cinco años en EE.UU. Aunque, por supuesto, espera regresar cada tanto a nuestro país para reencontrarse con su familia, que la extrañará mucho.
La joven tendrá cobertura de pasajes, aranceles universitarios, materiales de estudio y vivienda en el campus de la universidad. Emocionada, anima a otros jóvenes a prepararse, sobre todo en el idioma inglés, para aplicar a estas oportunidades que abren puertas. Solo se necesita un poco de esfuerzo y constancia.
“Si uno está realmente interesado, vale la pena intentarlo”, resume Mía, convencida de que otros jóvenes paraguayos también pueden convertir ese sueño en una oportunidad.


