El debate sobre las políticas dirigidas a la niñez volvió a instalarse tras las declaraciones del gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, quien calificó de “ridículo” el plan de bibliobuses, alegando que existen otras necesidades. En respuesta, el ministro de Educación y Ciencias (MEC), Luis Fernando Ramírez, defendió la iniciativa y sostuvo que es una herramienta para dar oportunidades de aprendizaje a niños de comunidades con acceso limitado a servicios de estimulación temprana.
Durante una entrevista en el programa “Tribu Nativa”, de La Tribu 650 AM, el secretario de Estado expresó que no encuentra fundamentos para cuestionar una propuesta enfocada en la primera infancia y remarcó que el objetivo principal es generar estímulos en la etapa de mayor desarrollo cerebral.
“Rechazar la idea de que el libro llegue a los niños, no importa ya el medio, después podemos hablar del medio también, pero llevar estímulo a los niños en la etapa inicial es la base del buen funcionamiento después en la escuela”, dijo Ramírez.
Explicó que no se trata solamente de bibliotecas móviles, sino de espacios itinerantes de aprendizaje que trasladan a docentes y materiales educativos hasta comunidades donde aún no existen centros de atención infantil o donde las familias tienen dificultades para acceder a ellos.
Mucho más que libros
El ministro señaló que cada jornada incorpora actividades de lectura, pintura, dibujo, música, juegos y otros recursos orientados al desarrollo integral de los niños. Indicó que estas experiencias buscan potenciar los sentidos durante la etapa comprendida entre los cero y los seis años, período en el que el cerebro presenta mayor capacidad para generar conexiones neuronales. Precisó que las actividades pueden desarrollarse en plazas, centros comunitarios, viviendas u otros espacios habilitados por la propia comunidad.
“No solo hay libros, hay materiales de estimulación, canciones, instrumentos y actividades para pintar y dibujar. Es una clase montada para recibir estímulo de manera constante”, afirmó.
Durante la entrevista, también destacó que Paraguay impulsa un programa de oralidad infantil en cooperación con la Universidad de Oxford. Dijo que investigaciones científicas demuestran que fortalecer la oralidad durante la primera infancia favorece el rendimiento en comprensión lectora y matemáticas al ingreso escolar. Estimó que los resultados se reflejarán dentro de tres a cuatro años.


