Para algunos niños, un lugar lleno de luces, sonidos y movimiento puede convertirse en una experiencia difícil. Por eso, crear espacios donde los estímulos estén pensados desde sus necesidades puede marcar una diferencia. Con esa mirada nació Sensopark, un proyecto impulsado por un matrimonio que tiene hijos gemelos con autismo y que busca abrir nuevos caminos de inclusión.
La propuesta tuvo su primera experiencia pública con el acompañamiento de Aso TEA Py, que trabajó en la adaptación del entorno y en concientizar sobre cómo los sonidos fuertes pueden afectar a las personas con trastorno del espectro autista (TEA), sin importar la edad.
“Muchas personas que conocen nuestro trabajo se suben con nosotros al barco de la inclusión. Estamos construyendo de a poco una sociedad que entiende”, explicó Diana Villalba, presidenta de Aso TEA Py.
El espacio sensorial se estrenó en la Expo Paraguay ARP 2026 y cuenta con elementos pensados para generar calma y regulación sensorial, como sillones envolventes que ayudan a disminuir la ansiedad.
Tenga en cuenta el nivel de apoyo de su hijo
Villalba invitó a las familias a conocer esta experiencia y elegir los momentos adecuados según las necesidades de cada niño. “Depende del nivel de apoyo que necesita el niño; la recomendación es que preferentemente los lleven de lunes a viernes hasta la tardecita, cuando hay menos personas”, señaló.
Para muchas familias, el espacio significó una oportunidad especial. “Los padres de niños con TEA nos abrazan y lloran. Algunos chicos por primera vez van a la Expo”, relató.
Desde Aso TEA Py explicaron que la intención es llevar estos espacios a otros ámbitos, como cumpleaños, festivales, shoppings y actividades públicas, con la mirada puesta en que puedan convertirse en políticas públicas.
“No solo se beneficia a las personas con autismo; también a sus familias y a cualquier persona que necesita desconectarse del estrés y la ansiedad”, agregó Villalba.
La experiencia recién comienza, pero para quienes impulsan el proyecto representa un cambio de mirada, es decir, entender que el autismo también puede abrir caminos para construir una sociedad más preparada.

