La valija del migrante que vuelve no sólo trae recuerdos. También carga años de esfuerzo, aprendizajes y la incertidumbre de empezar otra vez. Después de más de dos décadas viviendo y trabajando en Argentina, Esteban Molina (59) decidió regresar a Paraguay con la idea de apostar nuevamente por su país.
Su historia forma parte de un fenómeno migratorio que empieza a tomar fuerza: el de paraguayos que, luego de buscar oportunidades fuera de sus fronteras, vuelven a mirar a su tierra como un lugar donde construir una nueva etapa laboral.
Como muchos compatriotas, llegó a Buenos Aires buscando mejores condiciones y tuvo que abrirse camino desde abajo. Su recorrido también incluyó Mendoza, donde vivió junto a su hijo. Sin embargo, cuando intentó nuevamente instalarse en Buenos Aires encontró una realidad distinta a la que recordaba. “Esta última época que llegué a Buenos Aires desde Mendoza me encontré una realidad muy diferente. Contacté con compañeros con los que ya había trabajado y me dijeron: ‘Esteban, lamentablemente me gustaría ayudarte, pero no hay trabajo’”, relató.
La falta de oportunidades fue el impulso definitivo para regresar. “Siempre en mi corazón tuve el deseo de volver al país”, aseguró.
Trabajo estable en Paraguay a los 59 años
A través de un contacto consiguió una entrevista laboral y en apenas dos semanas logró incorporarse a una empresa como electricista, con un empleo estable y beneficios laborales.
Para Esteban, uno de los puntos más importantes fue que su edad no fue vista como una limitación. A sus 59 años llegó a la entrevista sabiendo que podía ser un desafío, pero encontró que su experiencia era justamente lo que buscaban.
“Cuando me preguntaron mi edad, me dijeron que incluso favorecía por la experiencia, por la cultura de trabajo y por la responsabilidad”, contó.
El trabajador sostiene que quienes emigraron durante años pueden volver a encontrar oportunidades. Yo comprobé que Paraguay hoy tiene oportunidades y valoro mucho la estabilidad que tiene”, expresó.

