La biblioteca cuenta con un sistema de estantes abiertos, donde los visitantes pueden recorrer las colecciones y encontrar textos que despierten su interés. Además, los mediadores de lectura acompañan a quienes llegan sin saber qué libro buscar.
Ferreira destacó que el espacio cuenta con un rincón infanto-juvenil, áreas cómodas de lectura y actividades para compartir entre padres e hijos. Durante estas vacaciones, también se ofrecen visitas guiadas para conocer los fondos históricos, periódicos antiguos y documentos que forman parte del patrimonio nacional. “Que un papá esté sentado leyendo con su hijo es magia”, señaló el director, al resaltar la importancia de generar momentos de encuentro alrededor de los libros.
El invencible papel
Ferreira también destacó que, pese al avance de las herramientas digitales, el formato físico mantiene un valor fundamental para la investigación y el acceso al conocimiento. Explicó que muchos materiales históricos continúan disponibles únicamente de manera presencial debido a las restricciones de derechos de autor, por lo que la biblioteca sigue siendo un espacio indispensable para lectores e investigadores.
La Biblioteca Nacional atiende de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00.


