La Expo Paraguay ARP 2026, de la Asociación Rural del Paraguay, suele ser presentada como la gran vidriera del sector productivo, pero detrás de los animales, los negocios y los espectáculos existe otro movimiento menos visible: el empleo que genera para miles de personas durante sus días de actividad.
El especialista en empleo Enrique López Arce nos indicó que la muestra moviliza alrededor de 3.500 personas entre contrataciones temporales, trabajadores permanentes de empresas que reciben ingresos adicionales e incluso comerciantes de los alrededores, quienes encuentran oportunidades económicas vinculadas al evento.
Una parte importante corresponde a los puestos creados directamente por los expositores. Con unos 200 locales comerciales dentro de la feria, cada espacio incorpora en promedio entre cinco y seis personas para reforzar tareas de atención al cliente, promoción, seguridad, mantenimiento y apoyo técnico. Así, cerca de 1.500 paraguayos acceden a un trabajo temporal por aproximadamente 15 días.
A esto se suman unos 700 trabajadores que ya forman parte de empresas participantes o del sector ganadero, pero que reciben ingresos adicionales por cumplir funciones durante la muestra. Entre ellos están los cabañeros encargados del cuidado de animales y otros equipos de apoyo.
Ventas masivas en los alrededores
El movimiento también alcanza a trabajadores independientes, vendedores, cuidacoches, instaladores y pequeños emprendedores que aprovechan la llegada masiva de visitantes. Así, se llega a generar empleo extra para 3.000 personas.
“La fiesta del trabajo” no es solo un discurso
Para López Arce, estos números muestran que la tradicional frase “la fiesta del trabajo” no es solo una expresión del sector ganadero, sino una realidad que impacta en familias que encuentran en la Expo una oportunidad de ingreso, especialmente en un mes como julio, donde algunas actividades suelen desacelerarse por las bajas temperaturas.

