El joven había permanecido con diálisis peritoneal continua ambulatoria hasta que el pasado 2 de julio recibió un riñón gracias a un operativo de donación coordinado por el sistema nacional de trasplantes y al gesto solidario de una familia donante.
Su recuperación permitió que dejara la internación en pediatría para regresar a su hogar, iniciando una nueva etapa junto a sus seres queridos. Sin dudas, este mes de julio será inolvidable para Joel, pues, además de celebrar la fecha de su trasplante, también festejará su cumpleaños número 16.
La intervención representó el tercer trasplante renal pediátrico realizado este año en el IPS y el número 41 desde que la previsional desarrolla este tipo de procedimientos.
Detrás de esta historia hubo un amplio trabajo de médicos, enfermeros y otros profesionales de distintas especialidades que acompañaron al paciente durante todo el proceso. Su alta representa no solo un logro médico, sino también un recordatorio del valor de la donación de órganos para transformar y salvar vidas.


