El titular de la Dirección General de Gestión Ambiental, Máximo Barreto, señaló a La Tribuna que la comuna realiza fiscalizaciones, aplica multas e incluso puede disponer clausuras.
Las intervenciones se realizan principalmente en locales donde el ruido forma parte de la actividad habitual, como bares, restaurantes, discotecas, karaokes, talleres mecánicos o lavaderos. No obstante, también pueden actuar ante denuncias contra viviendas particulares cuando existe una conducta reiterada.
Barreto recomendó a los vecinos que sufren estas molestias recurrir inicialmente a la Policía Nacional. Si la situación se repite, las denuncias sirven como antecedente para que se puedan iniciar procesos que deriven en sanciones.
Las multas están establecidas en la Ordenanza Municipal N.º 162/24 y pueden ir desde uno hasta 500 jornales mínimos, dependiendo de la gravedad y frecuencia de la infracción. La normativa se encuentra alineada con la Ley N.º 6.390 sobre polución sonora.
La comuna cuenta con un canal habilitado para recibir denuncias relacionadas con ruidos molestos a través del WhatsApp (0986) 128-777.


