El arquitecto urbanista Fernando Maidana señaló que la movilidad escolar expone una de las principales debilidades de la planificación urbana. A su criterio, la falta de un sistema eficiente de transporte público obliga a muchos padres a depender del vehículo particular para trasladar a sus hijos. “El tráfico generado por los colegios y escuelas no debería existir si el transporte público de calidad y el boleto estudiantil existiesen”, afirmó.
El especialista explicó que una ciudad pensada para sus habitantes debe contemplar también los trayectos cotidianos, especialmente los de niños y adolescentes que necesitan acudir diariamente a centros educativos.
Además del transporte, Maidana mencionó la necesidad de mejorar las condiciones para los peatones, como las veredas y los espacios de circulación, para disminuir la sensación de peligrosidad que muchas personas tienen al caminar por determinadas zonas.
La situación refleja un problema más amplio: mientras miles de estudiantes se movilizan cada día para acceder a la educación, la infraestructura urbana y los servicios públicos todavía presentan dificultades para acompañar esa rutina. Es, sin dudas, el gran desafío que tendrá el próximo intendente.

