Mientras los primeros visitantes recorren la Expo Paraguay ARP 2026 de la ciudad de Mariano Roque Alonso, detrás de uno de los kioscos encontramos una historia que comenzó mucho antes de esta edición. Marina Arrúa, quien está emocionada atendiendo a los primeros clientes que ingresan, nos cuenta que atender este local y en este lugar significa rendir homenaje a su madre, quien tuvo un puesto en el predio desde los primeros años de la tradicional muestra.
“La Expo de Mariano era nuestro objetivo desde hace tiempo. Queríamos cumplir el sueño en homenaje a mi mamá, que tuvo su local acá desde que se inició esta feria. Ahora se nos dio la oportunidad y vinimos a probar”, contó a La Tribuna.
Y aunque el kiosco es chico, el desafío no es menor. Además del costo que implica alquilar un espacio dentro de tan prestigioso espacio, la familia debe afrontar la compra de mercaderías y otros gastos para poner en marcha el negocio.
“Cuesta plata, pero vale la pena el desafío. Es un riesgo que tomamos; podemos ganar o no, pero nos gusta la experiencia de estar acá”, relató Marina.
La gente no reclama los precios
Los precios dentro del predio son algo más elevados que en el exterior. Arrúa explicó que el incremento responde a los costos que deben absorber los expositores y aclaró que procuran mantenerlo al mínimo.
“Un snack se encuentra desde G. 10.000. Lo que se adiciona son G. 2.000 o G. 3.000; tampoco podemos excedernos más que eso. La gente no reclama los precios porque ya sabe que acá adentro todo cuesta un poco más”, señaló.
Con la expectativa de una edición cargada de espectáculos y actividades para toda la familia, Marina espera que el esfuerzo valga la pena. “Invito a la gente a visitar mi kiosco y sobre todo venir a la expo en familia. Este año hay muchos eventos y atracciones que les van a encantar a los chicos”, concluyó.

