Las vacaciones de invierno deben ser un tiempo para descansar, convivir en familia y aprender desde experiencias diferentes a las del aula. Esa es la postura del titular del Ministerio de Educación (MEC), Luis Ramírez, quien desaconsejó que los estudiantes reciban tareas escolares durante el receso.
El ministro señaló que este período representa una oportunidad para que los niños realicen actividades que habitualmente no pueden desarrollar durante las semanas de clases. “Sería lindo aprovechar para ir a conocer árboles, la naturaleza o aprender sobre la historia. Esas son las tareas importantes”, expresó Ramírez.
Recordó que el aprendizaje no se limita a las asignaturas tradicionales y manifestó que “muchas cosas se aprenden de la vida y de la cotidianeidad”. En ese sentido, dijo que la intención es que los estudiantes permanezcan el mayor tiempo posible con sus familias, practiquen deportes, participen en actividades comunitarias y se relacionen con la realidad de sus barrios.
Repetición no ayuda a aprender
Consultado sobre los docentes que acostumbran a dejar ejercicios para las vacaciones, el ministro respondió que la repetición no garantiza una mejor comprensión. “La tarea no siempre es un elemento para mejorar el aprendizaje. Si el niño no entiende un concepto, por mucho que haga ejercicios va a caer en el mismo error”, afirmó.
Añadió que los ejercicios sirven para consolidar conocimientos previamente adquiridos y que, en esos casos, un adulto debe acompañar ese proceso. Como ejemplo, mencionó que una cena familiar también puede convertirse en una lección de matemáticas, por ejemplo, al dividir una pizza entre seis personas. “Se aprende en las aulas, pero también en la convivencia”, concluyó.

