La falta de previsión en el diseño arquitectónico de los centros de salud vuelve a ser el foco de una intensa polémica. Esta vez, la atención se centra en el Hospital del Instituto de Previsión Social (IPS) de la ciudad de Luque, donde un reciente recorrido por sus instalaciones por parte del titular de la previsional, el doctor Isaias Fretes, dejó en evidencia una grave vulneración a los derechos de los asegurados, la total ausencia de privacidad al momento de salir del quirófano para pasar al sector de internación.
Durante una exhaustiva inspección realizada en el mismo piso donde se encuentran ubicadas las salas de cirugía, quedó al descubierto que el circuito de traslado peatonal no garantiza el más mínimo resguardo del pudor de las personas. Ante la consulta directa sobre cómo se maneja la intimidad del paciente recién operado en esas condiciones, el propio director del hospital admitió la deficiencia del sistema. “No está tan bien pulido”, fue la tibia respuesta de la autoridad médica, intentando justificar que el trayecto cruza ineludiblemente por un acceso público.
Esta explicación generó la indignación inmediata del profesor Fretes, quien formaba parte del recorrido. “¡Dejate de joder!”, exclamó de manera tajante ante la insólita respuesta. Para ilustrar la enorme gravedad de la situación, el profesor recurrió a un ejemplo crudo y completamente coloquial que no dejó lugar a dudas sobre la exposición a la que se someten los enfermos. “O sea, escuchame. Yo me opero, perdón el término, de las bolas, y me van a traer por el pasillo, me van a ver todos”, reclamó con evidente molestia. Siguiendo con su duro descargo, remató la idea con un sarcasmo fulminante. “Todo el mundo se va a enterar de que yo te operé el culito”. El director no tuvo más alternativa que asentir.
La directiva del centro médico intentó defenderse argumentando que la solución para cuidar el pudor depende netamente de que funcionen los ascensores. En caso de que estos se descompongan, la única alternativa es la exposición ante todos. El recorrido cerró en la zona de sanitarios, donde al notar la existencia de un solo baño habilitado, Fretes exigió estrictamente que se mantenga limpio las 24 horas del día. “Vamos a ver”, respondieron con dudas.


