Repoblar el centro histórico de Asunción, ordenar el crecimiento inmobiliario y coordinar la expansión hacia Central son algunos de los desafíos que enfrenta la capital para evitar una mayor fragmentación urbana. Así lo señaló el arquitecto urbanista Fernando Maidana, quien sostuvo que la planificación debe volver a estar en el centro de las decisiones.
El arquitecto afirmó que recuperar el centro histórico de Asunción (CHA) no solo es posible, sino que es urgente, pero requiere de incentivos para restaurar edificios antiguos (descuentos en impuestos a la construcción), créditos accesibles para viviendas, mejora de veredas, transporte público eficiente y actividades económicas que mantengan movimiento durante todo el día. “No podemos simplemente dar por perdida una zona de la ciudad, menos aún una de las zonas más simbólicas”, sostuvo.
Construcción en altura será positiva si es accesible
Sobre los nuevos edificios en barrios tradicionales, explicó que la construcción en altura puede ser positiva si está acompañada de planificación y acceso para la ciudadanía. Sin embargo, advirtió que gran parte de la oferta inmobiliaria está dirigida a sectores de altos ingresos e inversionistas. “El desafío es lograr que estos edificios sean verdaderamente accesibles para la ciudadanía”, señaló.
También cuestionó la desigual distribución de infraestructura y alertó sobre la aparición de “islas” de privilegio frente a sectores relegados. “La ciudad es de todos y para todos”, afirmó al señalar que la falta de inversión pública profundiza las diferencias entre barrios.
Asunción y Central, un solo territorio
Maidana sostuvo que Asunción y Central deben ser pensadas como un solo territorio, especialmente en transporte, residuos y gestión de recursos hídricos. Entre las prioridades mencionó planes de ordenamiento territorial, actualización de catastros municipales, transporte público metropolitano y políticas de vivienda para una densificación ordenada.
Respecto a barrios populares como la Chacarita y los Bañados, planteó que el camino no es la exclusión, sino su integración mediante procesos de revitalización urbana que respeten a sus habitantes y su identidad.


