La decisión fue adoptada en junio de 2025 por la Asamblea General de la ONU, a iniciativa de Perú, Ghana e India, con el objetivo de impulsar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia 2030 y evitar que las poblaciones rurales queden rezagadas.
El presidente de la Unión de Gremios de la Producción, Héctor Cristaldo, destacó la importancia de integrar la agricultura familiar al desarrollo y la economía nacional, superando el paradigma de la producción de subsistencia para avanzar hacia un modelo digno y sostenible.
También llamó a trabajar unidos frente a los desafíos ambientales sin frenar el desarrollo ni la producción de alimentos. Recordó que más del 75% de los ingresos del país proviene del campo y la agroindustria, por lo que, afirmó, “cuando el campo produce, Paraguay crece”.
No es romance, sino estrategia
Lejos de una visión romántica, el desarrollo rural es hoy una estrategia para garantizar la producción de alimentos, preservar los ecosistemas, fortalecer el arraigo y enfrentar el cambio climático. A nivel global, casi la mitad de la población rural carece de cobertura sanitaria y menos del 50% tiene acceso a internet, frente al 83% en las ciudades.
La ONU sostiene que el desarrollo rural no depende solo de los Estados, sino también del compromiso de los sectores educativo, tecnológico, productivo y de consumo, porque lo rural no es el pasado, sino una condición esencial para el futuro.


