La confirmación de cuatro casos positivos de rabia bovina en Ñeembucú activó el protocolo sanitario del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), que intensificó la vacunación en la zona y pidió a los productores que notifiquen de inmediato cualquier animal con síntomas nerviosos.
La doctora Maura Dávalos, coordinadora del Programa de Enfermedades Espongiformes Transmisibles y Diferenciales del Senacsa, explicó que la rabia bovina “es una enfermedad endémica”, presente de forma permanente en el país por la existencia de murciélagos hematófagos, principales transmisores del virus. Recordó que se trata de una enfermedad “prevenible”, mediante la vacunación, que debe formar parte del plan sanitario de cada establecimiento.
Se registran 46 casos por año
Según la especialista, Paraguay registra en promedio entre 43 y 46 casos por año, por lo que el episodio de Ñeembucú no constituye un hecho aislado. Tras la confirmación de un foco, la respuesta consiste en vacunar a todas las especies susceptibles del establecimiento y también en un radio de hasta cinco kilómetros, además de aplicar un refuerzo a los 30 días.
El productor Pedro Gómez relató que comenzó a notar a sus vacas decaídas hace unos 45 días. “Las inyectamos e igual murió la primera”, recordó. Ante la persistencia de los casos, solicitó la intervención del Senacsa para analizar las muestras. “Estaba desesperado esperando que vengan a ver la enfermedad antes de sacrificar mis vacas”, expresó.
Dávalos advirtió que la rabia también puede afectar a las personas y a otros mamíferos, y es mortal, por lo que insistió en que la denuncia temprana es clave para activar las medidas sanitarias y proteger tanto a los animales como a quienes estuvieron expuestos al virus.
La funcionaria también explicó que el diagnóstico solo puede confirmarse mediante el análisis del tejido nervioso de animales muertos, por lo que no existe un estudio que permita detectar la enfermedad en ejemplares vivos. Agregó que, una vez que aparecen los síntomas, la rabia no tiene tratamiento y provoca la muerte del animal, lo que vuelve fundamental actuar de manera preventiva mediante la vacunación.


