El religioso fue ordenado obispo este sábado 4 de julio, luego de haber sido designado por el papa León XIV como nuevo pastor de esta Diócesis. Con su nombramiento se convirtió en el sexto obispo de la jurisdicción eclesiástica, marcando el inicio de una nueva etapa para la Iglesia católica en el norte del país.
El acto de bienvenida se realizó el viernes frente a la Catedral de Concepción debido a las inclemencias del tiempo. La ceremonia reunió a autoridades, estudiantes y numerosos fieles que recibieron al nuevo obispo antes de su ordenación episcopal.
Durante su llegada, Ramos González anunció que trabajará de manera coordinada con las autoridades para enfrentar dos de los principales problemas que afectan a la región.
“Voy a acompañar a las autoridades, principalmente para la lucha contra la pobreza y para la lucha contra la corrupción, para el bien de todos, porque estamos en el año del bien común”, expresó.
El nuevo obispo también destacó las características sociales y religiosas del norte del país, al señalar que su gestión buscará fortalecer el trabajo conjunto con las comunidades.
“Somos del norte y el norte tiene sus virtudes y también sus problemas, principalmente la pobreza que aqueja a muchas familias y también la virtud de muchas personas de fe, de comunidad eclesial de base y vamos a tener todo en cuenta eso para caminar juntos como hermanos”, afirmó.
Antes de su designación, monseñor Cristino Ramos González se desempeñaba como párroco de la iglesia San José Obrero de Choré, perteneciente a la diócesis de San Pedro.


