La calle Palma recuperó anoche una de esas postales que quedan grabadas en la memoria colectiva. Unas 60.000 personas colmaron el centro histórico de Asunción para acompañar a la selección paraguaya y celebrar la clasificación a los octavos de final del Mundial, en una fiesta ciudadana que se extendió hasta las primeras horas de este martes.
Desde temprano, familias enteras, grupos de amigos, niños y adultos mayores llegaron al microcentro para seguir el partido en pantallas gigantes. Con banderas, camisetas y cánticos, Palma volvió a convertirse en un punto de encuentro donde el entusiasmo colectivo fue el gran protagonista.
La experiencia de abrazarse entre desconocidos
El empate ante Alemania y la posterior definición por penales, que selló la clasificación de la Albirroja, desataron una ola de alegría. Abrazos entre desconocidos, bocinazos, banderas al aire y festejos espontáneos marcaron una noche en la que miles de personas compartieron un mismo sentimiento en el espacio público.
La celebración continuó con espectáculos musicales y propuestas gastronómicas, y tuvo como cierre el concierto de Kchiporros, que mantuvo el ambiente festivo hasta cerca de las 3:00.
La convocatoria se desarrolló en el marco de una nueva edición de Centro Alienta, impulsada por la Oficina de la Primera Dama, la Municipalidad de Asunción y la Asociación de la Movida del Centro Histórico (Amcha). El evento contó con un operativo especial de seguridad, tránsito y limpieza para garantizar el orden.
Más allá del resultado deportivo, la noche dejó una imagen central: el centro histórico volvió a llenarse de vida y demostró su capacidad de reunir a miles de personas alrededor de una misma emoción, consolidándose como escenario de grandes celebraciones ciudadanas.


