El nacimiento se produjo este miércoles 1 de julio mediante una cesárea practicada a las 35 semanas de gestación. El recién nacido, de sexo masculino, pesó 2.956 gramos, midió 50 centímetros y presentó una evolución favorable tras el parto. Tanto el bebé como su madre permanecen bajo seguimiento de equipos especializados que monitorean su recuperación.
El niño había sido intervenido en mayo durante la vigésima cirugía fetal realizada por el Programa de Cirugía Fetal del Hospital Central del IPS. La intervención permitió tratar un meningocele, una forma de espina bífida que afecta el desarrollo de la columna vertebral.
La cesárea estuvo a cargo del doctor Ariel Colman, jefe de sala, con la asistencia de la doctora Rebeca Sosa y la instrumentación de la doctora Paula Flores. Según el informe institucional, el procedimiento se desarrolló sin complicaciones quirúrgicas inmediatas y permitió culminar el embarazo con el nacimiento del niño.
Diagnosticado a tiempo
La madre, oriunda del departamento de San Pedro, había recibido el diagnóstico prenatal de una malformación congénita de la columna vertebral del bebé. Esa detección temprana hizo posible la cirugía durante el embarazo con el objetivo de reparar la lesión antes del nacimiento y disminuir las secuelas neurológicas que podrían producirse durante la gestación.
El Hospital Central del IPS desarrolla este tipo de procedimientos de alta complejidad desde 2019. La cirugía fetal constituye una alternativa terapéutica para determinados casos de malformaciones congénitas, al permitir intervenir al paciente antes del nacimiento y mejorar sus perspectivas de evolución.
Tras el parto, los pacientes continúan recibiendo atención integral mediante un equipo multidisciplinario conformado por especialistas en medicina materno-fetal, cirugía pediátrica, neonatología, anestesiología y otras áreas, que acompañan su crecimiento y seguimiento clínico.


