En plena pandemia, Eulogio cayó en cama por covid-19 y ya no pudo ir a trabajar a la construcción. Su esposa, preocupada por el sustento de sus tres hijos, pensó rápidamente qué podía hacer y a la mañana siguiente se presentó en la oficina del maestro de obra. “Yo voy a hacer el trabajo que hacía Eulogio, para que no pierda el empleo. Es que si no trabajamos, no cobramos”, expresó la mujer con simpleza y sinceridad. Aunque incrédulo, el encargado de la obra aceptó y Digna comenzó a aprender desde cero. En unos meses, ya se notaba que tenía talento para los detalles y terminaciones, por lo que la llamaban de más obras interesados en contratarla. Cuando Eulogio se recuperó, volvió, pero Digna no volvió a casa. Ahora son dos los albañiles que llevan el pan a la mesa de esa familia.
Durante décadas, la imagen de una obra en construcción estuvo asociada casi exclusivamente a trabajadores varones. Sin embargo, esa realidad comienza a cambiar. Aunque todavía representan una minoría dentro del sector, cada vez son más las mujeres que encuentran en la construcción un camino para sostenerse económicamente.
Según explicó el especialista en empleo Enrique López Arce, durante el año 2025 la construcción empleaba a 256.895 personas, de las cuales 252.081 eran hombres y apenas 4.814 mujeres. Esto significaba que el 98% de la fuerza laboral estaba integrada por varones y solo el 2% por mujeres.
Se triplicó presencia femenina en el rubro
En el primer semestre de 2026, el sector registra 279.215 trabajadores, de los cuales 265.644 son hombres y 13.571 mujeres.
“Se triplicó la cantidad de mujeres en la construcción. Si bien siguen representando apenas el 5% del total y los hombres continúan siendo mayoría con el 95%, el crecimiento es destacable”, señaló López Arce.
Ellas se lucen en los detalles
Las propias empresas constructoras comenzaron a valorar las habilidades que aportan dentro de las obras. “Los empresarios destacan mucho su responsabilidad. Para trabajos como cielorrasos y acabados suelen ser muy valoradas porque tienen una mirada minuciosa”, explicó.
Ellas siempre encuentran la forma de lucirse y hoy lo hacen nada menos que transformando uno de los rubros más tradicionales del mercado laboral paraguayo.

