El proyecto “Vistiendo Santos”, impulsado por la conductora y productora Verónica Vega, desarrolla una intervención cultural y patrimonial sobre 12 imágenes sacras pertenecientes a la iglesia de San Buenaventura de Yaguarón, uno de los templos históricos más emblemáticos del Paraguay.
La iniciativa busca restaurar y renovar la indumentaria de las figuras religiosas bajo criterios patrimoniales, simbólicos y litúrgicos, combinando moda, arte, historia y fe en un proceso de puesta en valor cultural.
El trabajo se articula a través de una red interinstitucional integrada por referentes de la cultura, la moda, la Iglesia y la Secretaría Nacional de Cultura, con la coordinación local del gestor cultural Fernando Díaz Ayala, quien actúa como enlace con la comunidad de Yaguarón, nos contó en entrevista Verónica Vega.
El proyecto no cuenta con una fuente de financiación, sino que está hecho con base en la solidaridad y la mano que prestaron muchos amigos.
Dieron la mano sin pedir nada a cambio
De la iniciativa participan de forma ad honorem reconocidos diseñadores paraguayos, entre ellos Ismenia Rodríguez, Fiorella Ricciardi, William Ramírez, Yerutí Acosta y Soraya Bittar, encargados de la creación de nuevas vestiduras para cada imagen sacra. En cada elección de tela y atuendo se respeta minuciosamente la historia de los santos y su significado religioso.
El proyecto cuenta además con la orientación del padre Hugo Fernández, representante de la Iglesia de la Encarnación, quien brindó una charla a los involucrados y aportó criterios sobre simbología e imaginería religiosa.
Asimismo, empresas privadas donaron telas y géneros, mientras que joyerías aportaron piezas de filigrana artesanal destinadas a la ornamentación de los santos.
“Vistiendo Santos” se desarrolla en paralelo como una serie documental que registra todo el proceso creativo, desde la selección de materiales hasta la intervención final, con el objetivo de dejar un archivo audiovisual del trabajo realizado.
La propuesta busca acercar el patrimonio religioso a nuevas generaciones, revalorizando oficios artesanales y demostrando hasta dónde puede llegar la moda. Más allá de la intervención estética, el proyecto resignifica piezas de gran valor histórico como parte de la identidad cultural paraguaya y propone un modelo replicable en otras comunidades del país.


