Domínguez explicó que el ingrediente principal de estas bebidas es el guavirami tostado, una fruta nativa que antiguamente era utilizada para dar sabor, color y cuerpo a la tradicional caña paraguaya. Según relató, tras el fin del Gobierno de Alfredo Stroessner, en lo que hoy es Cañas Paraguayas Sociedad Anónima se colocaban cáscaras de guavirami en cubas de roble para otorgar a la caña blanca su característico tono ámbar.
El investigador también destacó que los antiguos productores enterraban las cubas bajo tierra durante seis meses, o incluso un año, permitiendo que la bebida adquiriera propiedades similares a las del whisky.
Actualmente, Domínguez produce 11 variedades de caña saborizadas con guavirami, entre ellas una inspirada en la receta que utilizaba Elisa Alicia Lynch, según comentó. La línea incluye nombres patrióticos como “El Tendota”, en homenaje al mariscal López, y “Yo el Supremo”, en referencia al doctor Francia.
De acuerdo con el historiador, madame Lynch acostumbraba viajar en tren desde la Plaza Uruguaya de Asunción hasta la ciudad de Luque para visitar a una prima. Allí compartían el tradicional té inglés acompañado de un shot de licor irlandés.
Sin embargo, durante la Guerra de la Triple Alianza, el whisky dejó de ingresar al país. Ante la escasez, explicó Domínguez, se reemplazó el ingrediente por caña paraguaya mezclada con guavirami, almendras y miel, dando origen al licor atribuido a madame Lynch.


