Don Fidelino murió esperando justicia completa por el crimen de su hijo, ocurrido durante el violento operativo policial realizado en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), en medio de las manifestaciones contra el intento de enmienda constitucional para habilitar la reelección presidencial.
La noticia fue confirmada por referentes liberales y allegados a la familia Quintana, oriunda de la ciudad de La Colmena, departamento de Paraguarí. El ex diputado Édgar Acosta lamentó el fallecimiento y recordó las conversaciones mantenidas con Fidelino durante todos estos años de proceso judicial.
“Fue como un pedido especial el que me hizo”, expresó el ex legislador al referirse al reclamo constante de justicia por parte del padre de Rodrigo Quintana.
Una herida abierta desde el 31M
Rodrigo Quintana fue asesinado entre la noche del 31 de marzo y la madrugada del 1 de abril de 2017, cuando efectivos policiales ingresaron a la sede del PLRA tras las protestas registradas en el centro de Asunción.
El caso se convirtió en uno de los hechos más graves de la crisis política de aquel año, marcada por los disturbios frente al Congreso Nacional, incendios y fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
El suboficial Gustavo Florentín fue posteriormente condenado a 24 años de prisión como autor del disparo que acabó con la vida del joven dirigente liberal, aunque sectores políticos y familiares sostuvieron durante años que aún faltaba esclarecer responsabilidades superiores dentro del operativo policial.
El caso que marcó una crisis política
El asesinato de Rodrigo Quintana se transformó en símbolo de una de las mayores crisis institucionales registradas en Paraguay durante la última década.
La muerte del joven dirigente liberal provocó una ola de indignación ciudadana, cuestionamientos al accionar policial y fuertes críticas hacia el manejo político del conflicto generado alrededor de la intención de modificar la Constitución Nacional para permitir la reelección presidencial.
Con la muerte de Fidelino Quintana, familiares y referentes políticos volvieron a recordar el largo camino judicial y emocional que dejó el caso, así como el impacto que el 31M continúa teniendo en la memoria política y social del país.


