Farmacéuticos cuestionan incursión de ingenieros en rubro de cosméticos

El debate por el artículo 8 del proyecto de ley que regula la profesión de ingeniero químico mantiene en disputa a químicos farmacéuticos e ingenieros químicos por quién debe llevar la posta de la dirección técnica de cosméticos y otros productos sanitarios.

Debate. Ingenieros químicos y químicos farmacéuticos están enfrentados por una aparente superposición de campos de trabajo. (Gentileza)

Un intenso debate se generó en torno al proyecto de ley que regula el ejercicio de la profesión del ingeniero químico y enfrentó a dos sectores profesionales en Paraguay: el de los químicos farmacéuticos versus los ingenieros. El artículo 8 de la propuesta legislativa es el principal punto de conflicto, que tiene que ver con las competencias que ambos sectores dicen tener en el ámbito de los productos cosméticos.

Desde la Asociación de Químicos Farmacéuticos del Paraguay (Aquimfarp), la presidenta Elena García sostuvo que su sector no se opone a la creación de una ley propia para ingenieros químicos, pero rechaza el artículo que les atribuye funciones vinculadas al área cosmética. Según explicó la vocera, la industria cosmética lleva una responsabilidad que implica control sanitario directo y protección de la población, y que requiere formación en áreas como biología, fisiología, toxicología y farmacología, competencias que, según el sector, no forman parte de la malla curricular de ingeniería química. A su vez, cuestionan un decreto del año 2005 que habilitó a ingenieros químicos a ejercer dirección técnica en cosméticos.

Piden evitar superposición de funciones

Los farmacéuticos piden ajustar el artículo 8 para evitar superposición de funciones y garantizar seguridad tanto jurídica como sanitaria.

Por su parte, desde la Asociación Paraguaya de Ingenieros Químicos, el presidente José Soler explicó a La Tribuna que el proyecto debe analizarse en el marco de las competencias que ya fueron reguladas en su momento por la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), entidad que administra estos rubros de productos. Según la postura de Soler, el ingeniero químico ya posee capacidad de intervención en varios de estos ámbitos.

El gremio de ingenieros señala que el principal punto de conflicto es el área de cosméticos y perfumes, donde existen antecedentes normativos como el Decreto 6.844/2005 y la Resolución 371/2024 de Dinavisa. Según aseguró, estas normativas reconocen la participación de los ingenieros químicos en la dirección técnica. En ese sentido, Soler sostuvo que el objetivo no es sacarles trabajo a los farmacéuticos, sino elevar a rango de ley lo que ya está reglamentado y que de hecho vienen poniendo en práctica desde hace 25 años.

El proyecto continúa en análisis en comisiones de la Cámara de Diputados y aún no llegó a su tratamiento en el pleno. Una vez que los parlamentarios lo debatan, el artículo 8 será el punto sensible de la discusión.

Reclaman “postura de superioridad” de ingenieros

La industria farmacéutica sostiene que algunos ingenieros químicos adoptan una postura de superioridad profesional al intentar incursionar en áreas propias de los químicos farmacéuticos, especialmente en la industria cosmética. Los farmacéuticos recuerdan que se trata de una profesión con larga trayectoria en ese campo y advierten que los productos de belleza pueden implicar riesgos para la salud de la piel, por lo que requieren formación sanitaria específica.

Por su parte, los ingenieros químicos afirman que ambas profesiones pueden compartir el trabajo en la industria, ya que históricamente han participado en este sector. Señalan además que el conflicto surge ahora por la intención de dar rango de ley a una práctica que ya estaba regulada por resoluciones vigentes.

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