Codi admite preocupación tras vencerse los plazos de prueba de vida de Almir de Brun

El general detalló los rastreos ejecutados en las reservas boscosas de Canindeyú, e indicó que los panfletos hallados en la escena ratifican la autoría de la banda armada.

| Por David Martinez

La extensión temporal de las operaciones de búsqueda en los sectores boscosos de la frontera norte expone la complejidad táctica que enfrentan las fuerzas combinadas en la identificación de los campamentos móviles de las organizaciones delictivas.

El general de brigada Alberto Gaona, comandante de las Fuerzas de Defensa Interna del Comando de Operaciones de Defensa Interna, informó que las patrullas especializadas sostienen un despliegue continuo en los cuadrantes de alta densidad vegetal para localizar el paradero del ciudadano Almir de Brum, desaparecido desde hace noventa días en los límites rurales del departamento de Canindeyú.

El jefe del contingente militar especificó que las tareas operativas actuales se concentran en verificar las informaciones proveídas por los colaboradores locales, desplegando brigadas de reconocimiento nocturno que buscan cortar las líneas de abastecimiento logístico de los captores.

El análisis de la evolución histórica de los plazos de extorsión empleados por las facciones terroristas de la Región Oriental evidencia un desvío con respecto a los comportamientos registrados en los secuestros precedentes.

Las evaluaciones del comando militar de crisis referidas al estancamiento de los canales de comunicación extorsiva se analizaron durante el transcurso del programa periodístico Espresso informativo, difundido por las frecuencias de La Tribu 650 AM.

El alto mando castrense puntualizó que el promedio estadístico de las demandas económicas o de la remisión de videos de supervivencia se ubica habitualmente entre los ochenta y noventa días de cautiverio, un periodo de tolerancia técnica que ya fue superado en el escenario actual sin que los familiares hayan recibido llamadas telefónicas o requerimientos específicos de rescate por parte de las células operacionales activas.

Los indicios del área criminal y el despliegue del Batallón de Inteligencia Militar

El hallazgo de evidencias materiales impresas en el sector perimetral del establecimiento ganadero intervenido constituye el pilar documental que valida la apertura de la causa bajo la carátula judicial de privación de libertad de origen terrorista.

Las coordinaciones analíticas destinadas a procesar los rastros biológicos de las facciones de combate fueron explicadas por el general de brigada Alberto Gaona, quien confirmó que las brigadas del Batallón de Inteligencia Militar (BIM) trabajan en estrecha colaboración con los peritos criminalísticos de la Policía Nacional para decodificar los mensajes de los documentos abandonados.

El comandante táctico de las operaciones en el norte argumentó que el modus operandi y la redacción de los manifiestos ideológicos coinciden plenamente con los patrones de conducta de la banda delictiva histórica, descartando de manera preliminar la participación de cuadrillas de delincuentes comunes de la zona.

La convivencia territorial e intercambio logístico entre los militantes de la estructura subversiva y los productores de cultivos prohibidos en los asentamientos periféricos altera las condiciones de seguridad en las reservas de Morumbí y Mbaracayú.

El general Alberto Gaona aclaró que las informaciones de campo recopiladas por los agentes de contrainteligencia demuestran una preocupante asociación estratégica donde las células armadas prestan servicios de cobertura de seguridad a las parcelas de plantaciones ileales de cannabis a cambio de víveres y apoyo de movilidad civil.

Las planificaciones logísticas del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) contemplan intensificar las incursiones aéreas con helicópteros de reconocimiento en la subárea de pacificación número cinco, buscando desarticular las redes de protección vecinal radicalizadas que encubren los movimientos de los criminales.

La coordinación con el Departamento Antisecuestro y el respeto a la cadena de mando

La contención sistemática a los familiares de los trabajadores rurales damnificados requiere de un canal informativo depurado que evite la propagación de rumores falsos que puedan interferir en las negociaciones de rescate.

El oficial general Alberto Gaona manifestó que el personal especializado del Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional (DAS) mantiene un enlace permanente con los allegados de la víctima para registrar cualquier intento de extorsión extrainstitucional.

El coordinador militar de defensa interna concluyó que el estamento castrense respeta su propia jerarquía interna de mando sin intervenir en las declaraciones políticas emitidas por las autoridades civiles del Ministerio del Interior, priorizando el éxito operacional en el terreno antes de oficializar las conclusiones periciales de la desaparición forzada.

El reabastecimiento de insumos médicos y raciones de combate para los soldados que operan bajo condiciones de intemperie extrema en los humedales de Canindeyú está garantizado por la intendencia de las fuerzas militares.

El general de brigada Alberto Gaona enfatizó que los relevos de personal se ejecutan por turnos semanales programados, permitiendo sostener la presión operativa sobre los distritos considerados como bastiones históricos de apoyo logístico a las bandas extremistas.

Las directrices del Gobierno Nacional ratifican la vigencia de los planes de pacificación de los departamentos del norte, movilizando todos los recursos de la justicia ordinaria para asegurar la restitución de los ciudadanos capturados y la erradicación de las bases de operaciones clandestinas de la ribera.

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