Locales

Producir sin destruir: comunidad Aché exporta yerba a EE.UU. y a Canadá

La comunidad Kuetuvy, del pueblo Aché en Canindeyú, logró exportar yerba mate cultivada bajo monte a Estados Unidos y Canadá con apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), combinando prácticas ancestrales, tecnología y producción sostenible.

| Por La Tribuna
Producción yerbatera. Los yerbateros de la comunidad mantienen la esencia de la antigua práctica de producción de yerba “bajo monte” e incorporan herramientas que agilizan el trabajo. (Gentileza)

La comunidad indígena Kuetuvy, del pueblo Aché, en el departamento de Canindeyú, es un exitoso ejemplo de cómo, con buenas ideas, se pueden combinar las prácticas ancestrales con el emprendimiento, llegando mucho más allá de nuestro territorio.

Sin dejar de lado las buenas prácticas sustentables, Emiliano Mbejyvagi y los miembros de su comunidad iniciaron con pequeños pasos la producción de yerba mate cultivada bajo monte, como en tiempos antiguos. Su tímido comienzo se transformó en una gran industria, que hoy está exportando yerba paraguaya nada más y nada menos que a Estados Unidos y a Canadá.

El proceso no fue fácil, pero se hizo posible gracias al acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inclusión a Mercados Agropecuarios (PIMA), que impulsa la integración de productores rurales e indígenas a cadenas de valor nacionales e internacionales. El caso de la comunidad Kuetuvy es hoy considerado un ejemplo de cómo la organización comunitaria puede generar un gran desarrollo económico cuando hay asistencia técnica. Lo que más enorgullece a esta comunidad nativa es que están logrando ingresos económicos y un negocio a futuro sin comprometer el ambiente.

¿Qué es el cultivo bajo monte?

Hace más de 20 años, las familias de la comunidad apostaron por el cultivo de yerba mate “bajo el monte”, una práctica tradicional que consiste en producir dentro del bosque nativo respetando su cobertura y preservando la biodiversidad del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Este modelo productivo, basado en el manejo sostenible del ecosistema, permite mantener el equilibrio ambiental.

Con el paso del tiempo y el apoyo técnico del MAG, la comunidad logró fortalecer su capacidad productiva, mejorar los procesos de calidad y acceder a certificaciones nacionales e internacionales que habilitaron la exportación del producto. Este salto permitió abrir mercados en el exterior, llegando actualmente a consumidores de Estados Unidos y Canadá.

“El acompañamiento del MAG fue fundamental para mejorar nuestro proceso productivo. Hoy demostramos que se puede cuidar el bosque y al mismo tiempo generar sustento para nuestras familias”, expresó otra lideresa de la comunidad Kuetuvy, Margarita Mbywangi.

Secadero moderno mejoró la producción

Uno de los avances más significativos del proyecto fue la instalación de un secadero moderno con intercambiador de calor, infraestructura que permitió optimizar el procesamiento de la hoja verde. Gracias a esta incorporación tecnológica la capacidad de secado pasó de 2.500 a 10.000 kilos por tanda, lo que representó un salto importante en eficiencia y volumen de producción.

Generan G. 100 millones al año

Este crecimiento productivo también tuvo impacto directo en la economía comunitaria, con ingresos que superan los G. 100 millones anuales. Los recursos que obtienen los reinvierten en áreas clave como educación, salud e infraestructura dentro de la comunidad, fortaleciendo el desarrollo local de manera sostenible.

“Con el respaldo del MAG demostramos que es posible producir sin destruir. Nuestra fuerza está en la unión y el trabajo colectivo”, señaló el representante de la comunidad, Emiliano Mbejyvagi.

El modelo de producción bajo monte impulsado por Kuetuvy se consolida como una alternativa que protege el entorno natural y, al mismo tiempo, genera oportunidades económicas para una población que por muchos años fue abandonada.

Además, este enfoque de trabajo contribuye a la conservación del Bosque Atlántico del Alto Paraná, una de las regiones de mayor biodiversidad del país.

La inclusión como estrategia de mercado

Desde el MAG destacaron que este tipo de experiencias forman parte de una estrategia de inclusión productiva que busca integrar a comunidades rurales e indígenas a los mercados internacionales, promoviendo prácticas sostenibles y con valor agregado. Además, remarcaron que el acompañamiento técnico y la articulación institucional son claves para fortalecer la competitividad de pequeños productores, permitiendo que iniciativas como la de Kuetuvy se conviertan en referentes de desarrollo rural sostenible en Paraguay.

También te puede interesar

Últimas noticias