El informe presentado por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) revela que actualmente existen 118 carreras habilitadas en el país, pero apenas 23 cuentan con acreditación vigente, lo que equivale al 19,5% de la oferta académica.
Este dato es relevante, ya que actualmente va en aumento el número de consultas vinculadas a salud mental, depresión, ansiedad y también en los casos de autoeliminación.
El 40% de los títulos emitidos no tienen acreditación
Entre 2023 y mayo de 2026, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) registró 4.129 títulos de grado en Psicología. De ese total, 1.683 títulos, es decir, el 40,8%, fueron emitidos por carreras sin acreditación vigente.
El presidente de la Aneaes, José Duarte Penayo, en conversación con La Tribuna, calificó la situación como “una preocupación muy grande”, especialmente por tratarse de un área sensible. “La salud mental hoy está en agenda y el papel del psicólogo es sumamente importante en ámbitos clínicos, educativos, vocacionales y empresariales”, afirmó.
Duarte sostuvo que el principal problema no pasa únicamente por carreras que no lograron acreditarse, sino por aquellas que eludieron el proceso de evaluación y operan sin demostrar estándares mínimos de calidad.
“Hay instituciones que no tienen equipos efectivos de calidad, no cumplen con criterios de infraestructura o no cuentan con docentes suficientes y por eso no se presentan a evaluación”, señaló.
Acreditación es un factor importante en el mercado laboral
El informe también evidencia que las carreras acreditadas concentran la mayor cantidad de egresados, principalmente en universidades nacionales y grandes privadas del eje Asunción-Central. Según Duarte, esto responde a que la acreditación se convirtió en un factor de peso para el mercado laboral.
“Tenemos evidencias de bancos, hospitales y multinacionales donde entre el 67% y el 87% del personal proviene de carreras acreditadas”, indicó. Añadió que un egresado de una carrera acreditada tiene más posibilidades de acceder a mejores salarios, becas de posgrado y oportunidades laborales.
Insistió en que el MEC y el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) deben aplicar con mayor rigor las normativas vigentes. Duarte recordó que este año comenzó a regir una resolución del MEC que exige que las carreras estén en proceso de acreditación para registrar títulos profesionales.
“Esperamos que esta disposición no termine siendo letra muerta”, advirtió.
Según explicó, el sistema universitario arrastra un problema de desorden estadístico. Actualmente figuran unas 5.000 carreras habilitadas en el país, aunque el organismo considera que el número está “inflado” porque muchas dejaron de funcionar o permanecen inactivas.
A nivel global, apenas el 10% de las carreras universitarias cuenta con acreditación. “Estamos creciendo en cantidad de instituciones que ingresan al circuito evaluativo, pero todavía existe un gran bolsón de carreras que funcionan fuera de los procesos de calidad”, sostuvo.
Dentro de ello, la Aneaes prevé superar este año las 400 carreras inscriptas en procesos de evaluación, una cifra récord para la institución. Duarte destacó que el objetivo es consolidar una “cultura de la calidad” dentro de las universidades y avanzar hacia mecanismos más estrictos de articulación con organismos de control y regulación profesional.
Consultado sobre el impacto para quienes ya egresaron de carreras no acreditadas, aclaró que los títulos registrados por el MEC mantienen validez legal. Sin embargo, remarcó que la acreditación funciona como una señal pública de calidad y diferenciación profesional.
“La carrera puede parecer atractiva y barata al comienzo, pero después eso sale caro en empleabilidad, reconocimiento académico y oportunidades”, afirmó.
Finalmente, instó a los estudiantes a verificar el estado de acreditación de las carreras antes de matricularse. “La ciudadanía tiene que conocer qué instituciones ofrecen realmente garantías de calidad y cuáles siguen funcionando sin evidencias claras de formación adecuada”, concluyó.
“El Cones tiene que tomar cartas en el asunto de manera firme y contundente”
El director de Aneaes reveló que el problema no es solo que muchas carreras de Psicología no estén acreditadas, sino que directamente eludieron el proceso de evaluación.
Estas instituciones funcionan sin demostrar estándares mínimos de calidad porque no cuentan con docentes suficientes, infraestructura adecuada o equipos de calidad.
Afirmó que el Cones tiene la herramienta legal (Resolución 160) para tomar “medidas administrativas correspondientes”, pero advirtió que deben aplicarse “de manera firme y contundente”.
Duarte también instó a los estudiantes a verificar en la página web de Aneaes qué carreras están acreditadas antes de matricularse, porque “la ciudadanía tiene que conocer qué instituciones ofrecen realmente garantías de calidad”.


