Liliana Benegas aún recuerda con claridad los días más difíciles que le tocó vivir junto a su hijo Esteban. “El tiempo parecía eterno”, expresó.
Todo comenzó el 28 de enero de 2026 con síntomas que parecían corresponder a una gripe común. Esteban fue llevado a un centro asistencial cercano a su vivienda, donde recibió antibióticos y presentó una aparente mejoría. Sin embargo, la tos seca persistía y, con los días, aparecieron nuevas señales de alarma.
“Me dijo que sentía molestias en el pecho cuando estaba acostado y entonces volvimos al Centro de Salud, le hicieron placas pero no se detectó nada”, relató la madre. Incluso, el adolescente fue sometido a estudios para descartar tuberculosis.
La madrugada del 17 de febrero marcó un antes y un después para la familia. “Esteban va a mi pieza y me pregunta si puede dormir conmigo porque se sentía mal. Estaba pálido y entonces decidimos ir nuevamente al hospital, pero esta vez, algo me decía que lo lleve al Hospital Pediátrico Acosta Ñu”, recordó emocionada.
Ya en urgencias, los médicos sospecharon rápidamente de una afección cardíaca. “Me dijeron que podría ser su corazón porque la vena yugular saltaba. La doctora me dijo que llegamos justo a tiempo y que probablemente era una insuficiencia cardíaca”, contó.
Dos días después, Esteban ingresó a terapia intensiva. Allí llegó la noticia más dura. “La doctora Nancy Garay me llamó y me dijo que mi hijo necesitaba un trasplante de corazón. Mi mundo se me vino encima”, recordó entre lágrimas.
El corazón del adolescente funcionaba apenas al 20%. Aun así, Liliana destacó la fortaleza de su hijo durante todo el proceso. “Él se mantuvo fuerte y me dio fuerzas”, afirmó.
Mientras aguardaba un donante, Esteban recibió el dispositivo “Berlín Heart”, una asistencia ventricular artificial. El joven mantenía intacta su esperanza. “Mi corazón aguantará hasta que llegue el ángel donante”, dijo confiado a su madre.
Apareció el ángel donante
Tras 20 días de espera, llegó la noticia más esperada. Existía un posible donante: una joven de Minga Guazú con muerte cerebral a causa de un accidente. “Yo sabía que ese corazón era para mi hijo”, sostuvo Liliana.
Horas después, el equipo médico confirmó que el órgano era compatible. Luego de más de 10 horas de cirugía y días críticos posteriores al trasplante, Esteban logró recuperarse. El área quirúrgica estuvo encabezada por los especialistas Marco Melgarejo, Soledad Álvarez y Diego Gamarra, además de otros.
La semana pasada volvió a su casa y deberá continuar con estrictos controles médicos, alimentación saludable y reposo físico. Retomó sus estudios de manera virtual y sueña con conducir camiones de gran porte, como su abuelo.
“Una cita con la conciencia”
“Donar órganos es regalar una oportunidad perdida a alguien. Pido a las personas que tengan una cita con su conciencia y no se nieguen a ser donantes”, expresó Liliana.
“Abracen a sus hijos”
Finalmente, la madre dejó un mensaje dirigido a todas las familias. “Abracen a sus hijos y díganles siempre que los aman”.
Experta en comida china
Liliana Benegas es cocinera especializada en comidas chinas. Debido a la necesidad de acompañar a su hijo durante toda la internación, perdió su trabajo. Ahora busca emprender desde su casa para solventar los gastos familiares y apela a la solidaridad de las personas que deseen ayudarla a iniciar su negocio gastronómico. Su contacto es el 0985 689 996.


