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Villa Hayes, una pausa serena en la puerta del Chaco paraguayo

A solo 30 kilómetros de Asunción, Villa Hayes combina costanera, memoria histórica, turismo fluvial y paisajes ribereños en una propuesta ideal para descansar, disfrutar del río Paraguay y descubrir la antesala natural y cultural del Chaco paraguayo.

| Por La Tribuna
Villa Hayes. Villa Hayes se presenta como una de las escapadas más atractivas para quienes buscan un fin de semana distinto cerca de Asunción. (Gentileza)

Apenas se cruza el puente Héroes del Chaco, el paisaje cambia. El tránsito acelerado de la capital comienza a quedar atrás y aparece otra velocidad, más tranquila y silenciosa. Allí, a orillas del río Paraguay y a solo 30 kilómetros de Asunción, Villa Hayes se presenta como una de las escapadas más atractivas para quienes buscan un fin de semana distinto sin viajar demasiado lejos.

Conocida históricamente como “La puerta del Chaco”, la ciudad es mucho más que un punto de paso hacia el interior chaqueño. Villa Hayes reúne historia, cultura, naturaleza y una fuerte conexión con el río Paraguay, que desde sus orígenes definió el carácter y el desarrollo de la zona. Su perfil ribereño sigue siendo hoy uno de sus principales encantos.

El corazón turístico de la ciudad late actualmente en el renovado Parque Costero, un amplio espacio frente al río que se transformó en punto de encuentro para familias, parejas y visitantes. Senderos peatonales, bicisendas, áreas verdes y sectores gastronómicos acompañan una vista privilegiada del paisaje ribereño. Allí, la rutina parece detenerse. Los bancos orientados hacia el agua invitan a los enamorados a contemplar el movimiento del río y los atardeceres que tiñen el cielo chaqueño de tonos anaranjados y rojizos.

La costanera histórica

La costanera de Villa Hayes ocupa además un lugar especial dentro de la historia urbana paraguaya. Fue la primera del país en aprovechar la cercanía con el río como espacio público y recreativo. Construida a mediados de los años 2000, también cumple una función de protección ante las crecidas, combinando utilidad y paisaje. En el recorrido podrá observar una fuente iluminada y homenajes que recuerdan distintas etapas de la ciudad, entre ellos, la figura de Benjamín Aceval.

La ciudad de los cinco nombres

Si el río es parte esencial de la identidad local, la historia ocupa otro capítulo fundamental. Villa Hayes es conocida como “la ciudad de los cinco nombres”, reflejo de un pasado marcado por transformaciones políticas y culturales. En 1786 se llamó Remanso de Melodía; luego pasó a denominarse Amancio Cué. Más tarde, durante el gobierno de Carlos Antonio López, recibió inmigrantes franceses provenientes de Burdeos y fue rebautizada como Nueva Burdeos. Posteriormente, se convirtió en Villa Occidental y, finalmente, en 1879 adoptó el nombre actual tras el histórico Laudo Hayes.

Ese arbitraje internacional encabezado por el presidente estadounidense Rutherford B. Hayes resultó decisivo para el Paraguay luego de la Guerra de la Triple Alianza. Gracias a ese fallo, el territorio chaqueño en disputa permaneció bajo soberanía paraguaya. La ciudad y el departamento llevan hoy el apellido Hayes como símbolo de aquel episodio histórico.

Museo de invaluable riqueza histórica

La memoria de esos años puede recorrerse en el Museo Histórico Municipal Salvador Garozzo Simón Bouvier, uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad. El museo conserva unas 3.000 piezas vinculadas a la historia nacional y regional. Allí se exhiben uniformes, armas, fotografías y utensilios de la Guerra del Chaco y de la Guerra de la Triple Alianza, además de objetos antiguos de uso cotidiano, documentos históricos, estampillas, monedas y muestras de flora y fauna chaqueña. El acceso es gratuito y representa una oportunidad para comprender la riqueza histórica de la región.

La agenda cultural también encuentra lugar en el Centro Cultural Melodía, espacio dedicado a talleres, exposiciones y actividades artísticas que mantienen viva la vida comunitaria de la ciudad.

Pasaron los años, pero la ciudad mantiene ese espíritu. Entre pescadores, embarcaciones, calles tranquilas y el sonido constante del río, Villa Hayes sigue siendo uno de los destinos ideales para empezar a hacer turismo interno. No se pierda la oportunidad de conocer este punto del mapa donde el Chaco comienza lentamente y donde cada atardecer parece recordar que todavía hay tiempo para detenerse y respirar sin apuro.

Diversión para los más intrépidos

Además del patrimonio histórico, Villa Hayes se posiciona como destino ideal para el turismo de naturaleza y el ecoturismo fluvial. Los paseos por el río Paraguay y el río Manduvirá permiten descubrir paisajes prácticamente intactos, rodeados de vegetación y biodiversidad chaqueña. Las excursiones incluyen recorridos en lancha, observación de aves, senderismo y experiencias de camping para quienes buscan desconectarse completamente de la rutina urbana.

Uno de los mayores atractivos es justamente esa combinación entre cercanía y sensación de aislamiento. En pocos minutos, el visitante puede pasar del movimiento urbano de Asunción a escenarios de silencio, agua y naturaleza. Incluso las antiguas historias de la ciudad refuerzan esa idea de descanso y contemplación. Cuentan los lugareños que Madame Elisa Lynch elegía Villa Hayes como residencia de fin de semana gracias a la serenidad de sus paisajes ribereños.

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