Locales

Prejuicios laborales persisten contra mujeres con hijos pequeños

En Paraguay, cerca de 500.000 mujeres son jefas de hogar y también salen a la calle a buscar el sustento. Especialistas advierten que persisten prejuicios en el acceso al empleo hacia madres con hijos pequeños o embarazadas, lo que limita sus oportunidades de permanecer en trabajos formales.

| Por La Tribuna
Madres trabajadoras. Unas 500.000 madres paraguayas son a la vez jefas de su hogar, es decir, también deben trabajar para llevar el pan a la mesa. (Gentileza)

En Paraguay existen aproximadamente 1.387.300 madres, de las cuales cerca de 500.000 son jefas de hogar, es decir, también deben salir a patear la calle para buscar el sustento de sus hijos. Este número representa alrededor del 35% de los hogares a nivel nacional, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) 2025. La mayoría de estas mujeres se desempeña en sectores como servicios y ventas, donde la informalidad y la inestabilidad laboral siguen siendo frecuentes.

Del total de madres, el 63,6% reside en zonas urbanas, mientras que el 36,4% vive en el área rural, siempre según datos del INE. En cuanto al estado civil, el 37,3% está casada, el 31,4% vive en unión, el 16,3% es soltera, el 7,9% viuda y el resto se encuentra en otras condiciones, lo que refleja una diversidad de realidades familiares en las que, en muchos casos, las mujeres deben sostener solas el hogar.

Pese a este peso demográfico y económico, especialistas en empleo advierten que aún persisten barreras culturales en el mercado laboral. El experto en empleo Enrique López Arce señaló que los prejuicios hacia madres con hijos pequeños o mujeres embarazadas siguen presentes en los procesos de contratación de las empresas.

Se las rechaza antes de empezar

“Es una triste realidad que se les rechaza en entrevistas de trabajo a las mamás con hijos pequeños o embarazadas”, expresó el especialista, al referirse a situaciones detectadas en estudios de campo y ferias de empleo que organizó.

López Arce relató que recibe diariamente testimonios de mujeres que aseguran haber notado cambios en la actitud de entrevistadores al declarar que tienen hijos pequeños. Según indicó, esta percepción influye directamente en las posibilidades de contratación, generando desventajas incluso antes de poder comprobar si son útiles o no para el trabajo.

Algunas niegan a sus hijos para conseguir trabajo

Entre los casos mencionados, López describió la situación de una mujer de sus encuestadas que decidió ocultar que tenía un hijo pequeño durante entrevistas laborales. Sin embargo, tras ser contratada, la situación fue descubierta por Recursos Humanos, lo que derivó en su desvinculación por “deshonestidad”.

“El problema es que la maternidad muchas veces se percibe como un riesgo laboral y afecta a las mujeres incluso desde antes de ser madres. Muchas chicas solteras deben tolerar que en entrevistas de trabajo se les pregunte si piensan embarazarse eventualmente. Eso es ilegal ”, sostuvo López Arce, al remarcar que estas prácticas afectan la igualdad de oportunidades.

Cuanto más hijos, menos oportunidades

En un sondeo que realizó el experto, en alrededor de 300 casos en Asunción y Gran Asunción, detectó que las oportunidades laborales disminuyen progresivamente en función de la cantidad de hijos que tenga una madre. “Con un hijo ya hay dificultades, con dos hijos se reducen más las oportunidades y con tres hijos prácticamente se cierran las puertas”, explicó.

Para López Arce, el desafío no es únicamente laboral, sino también cultural. “La maternidad aún es vista como un factor que condiciona la productividad o la disponibilidad de las mujeres, lo que termina generando desigualdad en el acceso al trabajo”, explicó.

“Si no cambiamos la manera de pensar, las madres seguirán teniendo menos oportunidades laborales”, advirtió el especialista, al señalar la necesidad de avanzar en políticas que promuevan la igualdad real en el empleo.

Gobierno fortalece espacios de cuidado infantil

La actual incorporación de políticas de cuidado por parte del Gobierno Nacional, como espacios de apoyo para la primera infancia, está contribuyendo significativamente a reducir estas barreras, permitiendo que más mujeres accedan y se mantengan en el mercado laboral con la tranquilidad de dejar a sus hijos en un lugar seguro y sin ser penalizadas por su condición de madres.

Esta semana fue inaugurado un nuevo Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi) en la ciudad de Villa Hayes, departamento de Presidente Hayes. Es el tercero que se pone en funcionamiento dentro del programa nacional “Semillas del Futuro”, que prevé la construcción de 50 espacios para el cuidado de los niños en sus primeros años de vida.

También te puede interesar

Últimas noticias