Bajo un radiante sol de primavera, paraguayos residentes en Italia y devotos de la beata participaron el pasado 28 de abril de una solemne peregrinación en el corazón del Vaticano para honrar la memoria y el legado de Chiquitunga, al cumplirse 67 años de su fallecimiento.
La santa misa fue impulsada por la embajadora del Paraguay ante la Santa Sede en Roma, Romina Taboada, y se desarrolló en el altar de San José, a pocos metros del famoso Baldaquino de Bernini, uno de los espacios más emblemáticos de la Basílica de San Pedro.
La celebración estuvo presidida por el padre Anggelo Stoia, párroco de la basílica, y concelebrada por el padre Feliciano Mechado, capellán de la Comunidad Latinoamericana.
Durante la ceremonia, Chiquitunga fue presentada como “un modelo de alegría y compromiso”, consolidándose como una inspiración para las nuevas generaciones de creyentes. Uno de los momentos más emotivos de la eucaristía fue la oración colectiva por su pronta canonización, un deseo que continúa uniendo al pueblo paraguayo.
Inolvidable beatificación
La beata paraguaya María Felicia de Jesús Sacramentado, conocida popularmente como “Chiquitunga”, fue beatificada el 23 de junio de 2018 en Asunción, convirtiéndose en la primera beata del Paraguay. La ceremonia se realizó en el estadio General Pablo Rojas y fue presidida por el cardenal Angelo Amato, enviado del papa Francisco.
Nacida en Villarrica en 1925 con el nombre de María Felicia Guggiari Echeverría, integró la Acción Católica antes de ingresar a la orden de las Carmelitas Descalzas. Falleció en 1959, a los 34 años, dejando un profundo testimonio de fe y servicio.
El milagro atribuido a su intercesión corresponde al caso de Ángel Ramón Domínguez, un bebé nacido en 2002 en San Pedro sin signos vitales. Según el testimonio, una enfermera pidió la intercesión de Chiquitunga y, tras unos 20 minutos, el niño volvió a presentar señales de vida sin complicaciones ni secuelas posteriores al episodio. La junta médica del Vaticano calificó el hecho como “inexplicable”.
En septiembre de 2021, las reliquias de Chiquitunga retornaron al Paraguay en medio de una multitudinaria recepción de fieles. Actualmente, una de las urnas permanece en el Monasterio y Oratorio de las Carmelitas Descalzas, en Asunción, mientras otra recorre distintos puntos del país para actividades de veneración y celebraciones religiosas especiales.


