La Comisión Episcopal para la Protección de Menores y Adultos en situación de vulnerabilidad mantuvo una reunión la semana pasada con el objetivo de avanzar en la actualización de las Líneas Guía para la prevención de abusos en ámbitos eclesiales, en el marco de un proceso que busca fortalecer la Cultura del Cuidado dentro de la Iglesia en Paraguay.
El encuentro, realizado en la Conferencia Espiscopal, estuvo presidido por el cardenal Adalberto Martínez Flores, monseñor Pedro Collar y monseñor Miguel Ángel Cabello, y contó con representantes de distintas pastorales e instituciones eclesiales, entre ellas las áreas de Educación, Comunicación, Juventud, Pastoral Social Cáritas, la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, el Seminario Mayor Nacional y el Instituto de Pastoral de Juventud del Paraguay.
Durante la jornada se trabajó además en el material pedagógico de prevención, que será puesto a disposición de las comisiones diocesanas y otras instancias eclesiales del país.
Según explicaron a La Tribuna los miembros de la Comisión Episcopal, el propósito es desarrollar no solo materiales específicos, sino también “un itinerario formativo y un sistema que pueda acompañar adecuadamente este proceso”.
La actualización de las Líneas Guía busca integrar “de manera orgánica el magisterio pontificio más reciente, la normativa canónica vigente y las valiosas contribuciones de los agentes pastorales recogidas durante la consulta sinodal sobre la materia”, afirmaron.
Cultura del cuidado
Desde la Comisión señalaron además que el trabajo apunta a consolidar una visión más amplia de la prevención, centrada en la denominada Cultura del Cuidado.
“Llevar las propuestas preventivas en un nuevo marco más amplio de la Cultura del Cuidado, donde el proceso no se enfoca solamente en luchar contra unas pocas formas en la que se manifiesta la violencia institucionalizada e instalada en nuestra cultura, sino en trabajar con un enfoque multidimensional para enfrentar esta cultura predominante del maltrato, del abuso y de la violencia”, expresaron.
Indicaron que el objetivo es crear espacios basados en el respeto a la dignidad, el diálogo y la escucha. Además, señalaron que la actualización busca hacer las medidas de prevención más claras y accesibles, con un lenguaje pastoral, fundamentadas en el evangelio y en las experiencias de la Iglesia en la lucha contra estos problemas.
La Iglesia está obligada a informar
Entre las normas más importantes se encuentra Vos Estis Lux Mundi, que obliga a las diócesis a contar con oficinas para recibir denuncias y establece que los clérigos y miembros de la Iglesia deben informar cualquier sospecha de abuso.
Los integrantes señalaron que el proceso responde al “fuerte clamor de tantas víctimas” que han denunciado abusos y exigido respuestas más firmes, lo que ha permitido tomar conciencia de un problema estructural y sistémico dentro de la Iglesia.
También destacaron la participación de los laicos y agentes pastorales en este proceso impulsado por el Sínodo sobre la sinodalidad, señalando que la actualización debe incluir la escucha del “pueblo de Dios”, especialmente de las víctimas.
Finalmente, la Comisión reafirmó el compromiso de la Iglesia en Paraguay con la prevención, la transparencia y la creación de entornos seguros para menores y adultos en situación de vulnerabilidad.


