ENCARNACIÓN. El doctor Isaías Fretes detectó estas falencias durante una visita realizada junto a técnicos del ente previsional. Recorrió las distintas áreas del centro asistencial y dialogó con funcionarios y usuarios.
El principal problema es la falta de funcionamiento del generador de electricidad, equipo clave que debe operar ante cortes del suministro eléctrico. El sistema se encuentra fuera de servicio por falta de mantenimiento y carece de batería, lo que representa un riesgo crítico para pacientes internados y para los que ingresan a quirófano, señaló.
Fretes expresó su preocupación por la situación, considerando el nivel de complejidad del hospital. “Esto no es el IPS que yo conocí, es el producto de la mala gestión de administraciones anteriores”, afirmó durante el recorrido.
El titular del IPS señaló que observó “de primera mano” los inconvenientes que atraviesa el hospital de referencia de Itapúa. Reconoció la existencia de falencias históricas que, según indicó, serán corregidas progresivamente con el acompañamiento de los distintos sectores.
Celebró el compromiso del personal de blanco y técnico del hospital, a quienes calificó como un “activo invalorable” de la institución, al remarcar que continúan trabajando con dedicación pese a las condiciones de precariedad y el riesgo laboral al que están expuestos.
También constató un hecho que consideró “inusual”, ya que meses atrás la Regional había sido “beneficiada” por la central del IPS, con el envío de un equipo de anestesiología “que no funciona”. Dispuso la inmediata conformación de un equipo técnico que verifique y proceda a la puesta en funcionamiento del equipo.
Problema de estructura
La directora del Hospital Regional de Encarnación, Eva Silvero Careaga, valoró la visita y afirmó que permitió exponer las principales carencias del centro asistencial, especialmente la falta de infraestructura. Señaló que el hospital, de estructura antigua, resulta insuficiente para la creciente demanda, ya que cuenta solo con una sala de cirugía para adultos.
Indicó además que se proyectaba habilitar una segunda sala quirúrgica con un equipo de anestesiología recientemente recibido, pero el mismo no funciona tras las pruebas de operatividad.
El hospital dispone de 579 funcionarios, de los cuales 256 son médicos, y registra entre 8.000 y 10.000 consultas mensuales, además de 5.000 a 6.000 atenciones de urgencias, lo que evidencia la alta demanda en medio de limitaciones estructurales.


