El intendente Juan Ramón Martínez, colorado, destacó que el trabajo sostenido de la comunidad y las autoridades permitió consolidar a la ciudad como un ejemplo de sostenibilidad en Paraguay.
El jefe comunal recordó que este proceso comenzó con el liderazgo del entonces primer intendente electo entre 1991 y 1996, Feliciano Martínez, quien impulsó una visión colectiva orientada a convertir a Atyrá en “la más limpia del país”.
“Con un liderazgo intenso, el primer intendente don Feliciano Martínez logró impregnar una visión colectiva, convirtiendo a Atyrá en la ciudad más limpia del país. Promovió la unidad, el entusiasmo, logró la participación de la comunidad en la solución de su propia problemática, que él denominó paradigma de la autogestión comunitaria”, señaló Martínez a La Tribuna.
Ese modelo de participación vecinal permitió que la ciudad sostenga por más de 35 años políticas ambientales y hábitos ciudadanos enfocados en la correcta disposición de residuos y el cuidado de los espacios públicos.
En 1996, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud certificaron a Atyrá como una de las comunidades más saludables del mundo.
Desafíos ante el crecimiento
El intendente reconoció que el crecimiento urbano y el aumento de la población representan nuevos desafíos para mantener el estándar ambiental que caracteriza a la ciudad.
“Es un gran desafío, ya que las buenas prácticas sostenidas en el tiempo fueron muy importantes para lograr un crecimiento en todas las áreas que, a la vez, lo vuelve más complejo y demandante”, expresó.
Añadió que el municipio impulsa campañas permanentes de concienciación ciudadana. “Las basuras tienen dueños y cada uno debe ser responsable”, afirmó Martínez, resaltando que la ciudad tiene un sistema eficiente de recolección de residuos.

Capital ecológica por su gran compromiso
Atyrá consolidó a lo largo de los años un modelo de organización comunitaria y sostenibilidad ambiental que en 2025 obtuvo reconocimiento nacional mediante la Ley 7.480, que declaró oficialmente a la ciudad como “Capital ecológica de la República del Paraguay”.
La distinción otorgada por el Congreso Nacional destaca el trabajo conjunto entre ciudadanía y autoridades municipales para preservar el entorno urbano y natural. El compromiso ciudadano fue clave para fortalecer una identidad basada en el cuidado ambiental y el orden comunitario.
Vecinos, instituciones educativas y la Municipalidad impulsaron de manera sostenida acciones orientadas a promover hábitos responsables y una mayor conciencia ecológica entre las nuevas generaciones.
Las jornadas de limpieza comunitaria, los programas de educación ambiental en escuelas y la participación activa de jóvenes en campañas ecológicas permitieron consolidar prácticas vinculadas a la sostenibilidad y al respeto por los espacios públicos.
Cuentan con espacios públicos iluminados, limpios y equipados, calles señalizadas, veredas accesibles y cámaras de circuito cerrado en puntos estratégicos. La propaganda electoral en la vía pública está prohibida y sancionada.
Estas medidas forman parte de una serie de normas comunitarias implementadas para preservar el orden urbano y ambiental, convirtiendo a Atyrá en un referente nacional en materia ecológica y de participación ciudadana.
Buscan visibilizar un modelo de gestión basado en la cooperación entre la comunidad y las instituciones, donde la conciencia ambiental y la responsabilidad colectiva forman parte de la vida cotidiana de la ciudad.


