La fiscalización de los edificios de gran altura en Asunción enfrenta una crisis de gestión documental que impide el control efectivo de las medidas de seguridad.
El Ing. Ivo Brun manifestó que, si bien la Ordenanza 468 exige una inspección anual obligatoria para todas las infraestructuras, el edificio siniestrado en el microcentro operaba con habilitaciones de dudosa vigencia. La información fue procesada y validada a través del programa Espresso informativo por La Tribu 650 AM.
Origen del siniestro y operatividad de las vías de escape
El informe preliminar de la intervención municipal señala que el fuego se originó por una sobrecarga eléctrica o cortocircuito en el área del subsuelo.
A pesar de la densa humareda que alcanzó los niveles superiores, el Jefe de Prevención de Incendios destacó que las vías de evacuación y las salidas de emergencia funcionaron de manera óptima, permitiendo el desalojo de los ocupantes sin registrar víctimas fatales.
No obstante, se iniciará una revisión técnica minuciosa junto con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay para determinar si las modificaciones estructurales internas contaban con aprobación municipal.
Responsabilidad de mantenimiento y suministro eléctrico de la ANDE
Brun subrayó que la integridad de las instalaciones eléctricas de gran envergadura, que incluyen generadores y transformadores, es responsabilidad directa de la administración de cada edificio y de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
La normativa municipal establece que los propietarios deben presentar anualmente informes de mantenimiento certificados por profesionales.
Sin embargo, el funcionario admitió que la institución carece de un sistema digitalizado que permita verificar en tiempo real si un edificio que opera con sucursales del Estado, como el Banco Nacional de Fomento (BNF), cuenta con la habilitación correspondiente.
Precariedad de normativas anteriores y retos del crecimiento inmobiliario
El crecimiento vertical de la capital, con edificaciones que superan los 15 pisos, expone las limitaciones de las leyes de construcción que datan de la década de 1980.
El ingeniero ambiental señaló que las normativas de aquella época eran extremadamente básicas y carecían de estándares modernos para puertas cortafuegos y áreas de descanso en escaleras de emergencia.
Aunque los nuevos desarrollos inmobiliarios incorporan tecnologías de seguridad avanzada, los edificios antiguos del microcentro representan un riesgo latente debido a la falta de una cultura de mantenimiento y la obsolescencia de sus sistemas eléctricos.
Exigencia de reformas a la Ley General de la Construcción
Ante los cuestionamientos sobre la calidad de los materiales y la posible deficiencia en las estructuras modernas,
Brun instó a los gremios de la ingeniería y la arquitectura a tomar una postura firme para modificar la Ley General de la Construcción.
El funcionario reconoció que la municipalidad debe ejercer un control más estricto para evitar colapsos o siniestros de mayor magnitud.
Se espera que para el mediodía de este miércoles se emita un dictamen concluido tras el cotejo de los planos físicos y las notificaciones previas que obran en el departamento de Obras Particulares.


