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Milo y Giuliana: La historia de la odontóloga que encontró a su mejor amigo en el hospital

Esta es una de esas historias que llegan al corazón. Giuliana Recalde, una joven odontóloga, comenzó su pasantía en el Hospital de Clínicas en enero de este año. Entre las jornadas de intenso trabajo y estudio, su rutina cambió cuando se cruzó con un pequeño perro callejero que vivía en el estacionamiento de la facultad.

| Por Santiago Amarilla
La odontóloga Giuliana Recalde rescató a un perro del Hospital de Clínicas y su historia conmueve en redes sociales.

Con el paso de los días, ver al animal se hizo costumbre. Giuliana lo nombró Milo y comenzó a acercarse para saludarlo, acariciarlo y darle algo de alimento antes de iniciar su turno. En aquel entonces, Milo se encontraba desnutrido y no tenía un hogar donde descansar.

“Me escapaba para ir a buscarle por el hospital, después ya me reconoció y él también se acercaba a mí. Venía porque le daba empanada de carne o algo de mi almuerzo”, relató la joven.

Una decisión que cambió vidas

Al acercarse el final de su pasantía, Giuliana buscó ayuda en diversos albergues y organizaciones, pero no obtuvo respuestas favorables debido a que estas entidades se encontraban saturadas. Ante esta situación, tomó la decisión de llevar a Milo a su casa para que no quedara desamparado.

Tras realizarle los estudios veterinarios correspondientes, el perro fue diagnosticado con leishmaniasis (leish positivo) y otras enfermedades, por lo que inició inmediatamente su tratamiento en su nuevo hogar temporal. Para solventar los gastos de medicación y alimentación, la joven recurrió a sus redes sociales, donde recibió el apoyo y el aporte solidario de estudiantes y residentes del Hospital de Clínicas.

Un vínculo que crece: ¿De hogar temporal a familia definitiva?

Aunque la idea inicial de Giuli era poner a Milo en adopción una vez que estuviera recuperado, los meses de convivencia y cuidados intensos fortalecieron el vínculo de manera significativa. Gracias a la dedicación de la joven, Milo ha mostrado un avance favorable: su carga viral es casi indetectable y ha logrado subir 8 kilos.

Tras todo lo vivido juntos, Giuliana confesó que la conexión con el perrito creció tanto que actualmente está considerando seriamente adoptarlo de manera permanente.

Giuliana, quien hoy atiende en su propia clínica odontológica, nos compartió su gran amor por los animales; de hecho, suele llevar a casa un animal nuevo cada mes para ayudarlo a encontrar un hogar. Uno de sus grandes objetivos a futuro es fundar su propio albergue para todo tipo de animales cuando cuente con los medios suficientes.

Milo, con cara de felicidad, disfrutando de esta nueva etapa que Giu pudo otorgarle.

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