La reciente incorporación del denominado “Exterminador de Baches” por parte de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) abre una nueva etapa que por años ha acarreado conflictos institucionales debido a destrucciones de las calles luego de las intervenciones hechas por roturas de cañerías.
En una entrevista en La Tribu 650 AM, el presidente de la institución, Luis Fernando Bernal, reconoció que la principal deuda de la empresa estuvo en la reposición del pavimento y admitió que tras las intervenciones dejaron “la calle y la vereda en pésimo estado”.
Explicó que con el nuevo sistema la maquinaria permite completar el proceso de reparación con bacheo inmediato, evitando los deterioros. “Para poner fin no solamente a los baches, sino también a una discusión institucional de varias décadas; hoy nos hacemos cargo del recapado asfáltico posterior a cada intervención”, sostuvo.
El equipo, basado en tecnología de inyección asfáltica, ya fue sometido a pruebas en distintos escenarios, incluyendo zonas de alto tránsito y puntos con acumulación de agua. De acuerdo con Essap, los resultados muestran una mayor durabilidad frente a métodos tradicionales, aunque su desempeño también dependerá de factores externos.
Dentro de esa línea, dijo que no todos los daños en la vía pública son atribuibles a la empresa y que la falta de desagüe pluvial y las conexiones irregulares también son otro componente.
Vertidos de grasa, conexiones de agua de lluvia al alcantarillado y la transformación de viviendas en locales gastronómicos sin infraestructura adecuada generan colapsos y filtraciones que terminan afectando calles y veredas.
Actualmente, la Essap administra más de 3.400 registros cloacales en Asunción, en un sistema que, según Bernal, no fue dimensionado para el crecimiento urbano ni para la carga adicional que implican prácticas indebidas.
Con esta tecnología, Essap busca no solo reparar calles, sino también ponerle fin a una de las quejas más recurrentes en los barrios.


