El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) informó que ya se contabilizan 11 amenazas de tiroteos en instituciones educativas en lo que va del año. Las amenazas están vinculadas a presuntas advertencias de tiroteos.
Las denuncias provienen en su mayoría de instituciones educativas de Asunción y del departamento Central, que concentran más del 50% de los casos registrados. Según el MEC, estos hechos coinciden con situaciones similares ocurridas en países como Argentina y Chile, lo que refuerza la hipótesis de la influencia de retos virales difundidos a través de redes sociales.
Entre los episodios recientes se encuentra el registrado en el colegio privado Cristo Rey. Este caso es considerado “atípico”, debido a que la amenaza provino de una persona externa a la institución, aparentemente vinculada a un conflicto previo con autoridades del establecimiento. Otro caso ocurrió en un colegio privado de Villa Elisa, donde se halló un mensaje escrito en un sanitario con la frase “Mañana tiroteo”, que habría sido realizado por estudiantes del propio instituto. El lunes último se registró otra amenaza en el Centro Educativo Pytyvõ, de la ciudad de San Lorenzo.
Se garantiza protección de menores
La directora de Promoción y Protección de los Derechos de la Niñez del MEC, Sonia Escauriza, explicó a los medios que en todos los casos se trabaja de manera coordinada con las instituciones educativas para verificar la aplicación de los protocolos de seguridad y garantizar la protección de la comunidad educativa.
En contacto con La Tribu 650 AM, la psicóloga infantil Verónica García advirtió que este tipo de situaciones se ha vuelto una “moda” entre niños y adolescentes, quienes muchas veces no dimensionan las consecuencias de sus acciones. Señaló que en muchos casos los estudiantes consideran estas amenazas como bromas o desafíos. “La tecnología y las redes sociales tienen una fuerte influencia en la población infantojuvenil. Todo lo que consumen lo imitan sin medir consecuencias”, explicó la especialista, quien agregó que este tipo de conductas se relaciona con la exposición constante a contenidos virales.
Familias son primer filtro de control
García sostuvo que, si bien no siempre es posible evitar el impacto emocional en los menores, sí se puede reducir mediante el acompañamiento de los adultos. En ese sentido, destacó el rol fundamental de las familias como primer espacio de contención y control.
Indicó que es importante que los padres supervisen el uso de redes sociales, los contenidos que consumen sus hijos, los juegos en línea y sus interacciones cotidianas.
La psicóloga también recomendó validar las emociones de los niños ante este tipo de situaciones, sin minimizar el miedo que puedan sentir, pero transmitiéndoles seguridad. “Es importante decirles la verdad, reconocer el miedo, pero también asegurarles que hay adultos que los van a proteger tanto en la escuela como en el hogar”, expresó.
Asimismo, alertó sobre el impacto de la tecnología en el desarrollo emocional y cognitivo, señalando que puede actuar como una “anestesia emocional” que reduce la reflexión sobre las consecuencias de los actos. Agregó que los niños y adolescentes, por encontrarse en etapa de desarrollo, tienden a imitar comportamientos sin medir riesgos.


