“Hola, Angirũ. Estoy tomando mi medicamento antirretroviral pero esta noche quiero tomar alcohol. ¿Qué puedo hacer para que no me afecte?”. Esta es una consulta común que tiene un paciente con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y que se espera que ahora pueda resolver fácilmente hablando con una inteligencia artificial especialmente desarrollada para apoyar a esta patología.
La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Caaguazú encabeza el desarrollo de “Angirũ Bot”, una herramienta digital que apunta a fortalecer la respuesta al VIH en Paraguay, con proyección de ampliarse a otras patologías.
“El propósito es iniciar con VIH y después abarcar la tuberculosis”, explicó a La Tribuna el doctor Pablo Martínez, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Caaguazú al hablarnos sobre el chatbot que se encuentra actualmente en fase de prueba. “En unos 45 días estará totalmente desarrollado y será muy útil para la población, pues funcionará en castellano, en guaraní y en jopará, tanto por texto como por voz, para que el idioma no sea una barrera y que la gente se informe”, adelantó el médico.
No es como ChatGPT
No es como hablar con el ChatGPT. Angirũ Bot tiene información verificada y científicamente respaldada. Docentes investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas trabajaron bastante introduciendo información elaborada a la IA, que ahora está en pleno entrenamiento. El sistema responde a preguntas sobre complicaciones de la enfermedad y orienta sobre centros de testeo según la ubicación del usuario.
Lo novedoso de la aplicación es que ofrece respuestas en castellano, guaraní y jopará, lo que la convierte en un elemento inclusivo de acceso a la información, pues el idioma ya no es una barrera para conocer sobre la enfermedad. “Puede contestar desde preguntas sencillas de un adolescente hasta consultas científicas de alto nivel”, explicó el doctor.
Apuntan a intervenir en comunidades vulnerables
El objetivo más ambicioso del proyecto es llegar a hacer intervenciones en comunidades vulnerables que enfrentan este virus. En cuanto al desarrollo informático de la app, la encargada es la Universidad Comunera, mientras que la doctora Gloria Aguilar es la docente investigadora principal de FCM de Caaguazú sobre VIH en Paraguay. El financiamiento otorgado por Conacyt para el macroproyecto, que abarcará la tuberculosis y otras enfermedades de transmisión sexual, es de USD 1 millón.
El doctor Pablo Martínez insistió en la necesidad de combatir el estigma que se carga sobre el VIH, que, según contó, es doloroso en comunidades indígenas de Caaguazú. “Hay niñas de comunidades nativas que vinieron a Asunción a buscar recursos para su subsistencia y volvieron a sus pueblos contagiadas con VIH; es una situación lacerante”, compartió el doctor, quien es conocedor de esta zona del país. Añadió que en la actualidad el VIH debe ser visto como una patología crónica, como la diabetes. “El VIH ya es una endemia con la que vamos a convivir, pero se debe evitar la marginación y tampoco exponer a la persona que no desea divulgar su diagnóstico”, concluyó el médico.‘’



