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Temporal golpea Humaitá y otras ciudades dejando familias afectadas

El distrito de Ñeembucú concentra los mayores daños tras un sistema de tormentas que también impactó en otros puntos del país. Autoridades despliegan asistencia y relevamiento en terreno.

| Por La Tribuna
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El fenómeno afectó en gran parte a la región sur, especialmente a Humaitá donde se contabilizaron unas 66 familias en total.

Humaitá fue la localidad más afectada por el temporal que se registró entre la noche y madrugada en el departamento de Ñeembucú. El intendente Julio Caballero confirmó a La Tribuna que al cierre de una reunión realizada el mediodía de ayer se contabilizaron un total de 66 familias damnificadas, con daños que van desde destechamientos hasta afectaciones estructurales en sus viviendas.

Las primeras acciones municipales se concentraron en la evacuación de familias y el relevamiento de daños en coordinación con la Policía Nacional. Dos familias fueron trasladadas al albergue municipal, mientras que la mayoría se refugió en casas de familiares.

El fenómeno dejó además caída de árboles, cables sueltos y cortes de energía eléctrica que posteriormente fueron restablecidos tras la intervención de la Ande.

El jefe comunal señaló que no se registraron heridos relacionados al temporal, aunque comentó que tuvieron un caso puntual de mordedura de serpiente en una compañía rural, cuyo afectado fue derivado a un centro asistencial.

Entre las pérdidas reportadas figuran colchones, ropa, electrodomésticos y herramientas de trabajo, además de daños en comercios en los que una carnicería perdió su freezer y heladera.

Caballero advirtió que la asistencia inmediata apunta a la provisión de carpas y materiales básicos, mientras se aguarda la llegada de apoyo de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN). Pero hierro y cemento para ayudar a arreglar los daños de paredes y techos serán de gran ayuda.

Afectación en otras zonas

Por otra parte, el ministro de la SEN, Arsenio Zárate, indicó a nuestro medio que además de Humaitá, el distrito más golpeado, se registraron daños en otras localidades. En el departamento de Paraguarí, se reportaron más de 30 viviendas afectadas en San Roque González y una en el distrito de Quyquyhó.

El intendente Emmanuel Morán de San Roque González de Paraguarí explicó que los vientos huracanados destecharon casas, echaron paredes, y dañaron electrodomésticos y muebles de las familias afectadas.

Los daños se distribuyen en distintos puntos y no responden a un solo foco geográfico, lo que evidencia la intensidad variable del sistema de tormentas. Equipos de la SEN fueron movilizados para verificar datos y coordinar la asistencia en terreno.

Asunción y Central con caídas de árboles y raudales

En capital y Central también se registraron varios árboles caídos, inundaciones en calles y algunas zonas en las que también fueron afectadas viviendas.

En cuanto a la provisión eléctrica, la Administración Nacional de Electricidad informó que 45 alimentadores fueron afectados por los vientos huracanados dejando a más de dos mil usuarios sin energía eléctrica.

La comuna asuncena desde horas de la mañana se trasladó hasta varios puntos de la capital para despejar calles por los árboles caídos, además de alertar a la ciudadanía los puntos críticos.

 En San Roque González, Paraguarí, más de 30 familias fueron afectadas según el intendente comunal.
En San Roque González, Paraguarí, más de 30 familias fueron afectadas según el intendente comunal.

Cultura de prevención

El director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, explicó que el sistema de tormentas presentó un comportamiento heterogéneo en el territorio nacional. En algunos sectores, el impacto principal estuvo marcado por la intensidad de las precipitaciones, mientras que en otros predominó la acción de ráfagas de viento. En el caso de Humaitá, responden principalmente a la fuerza del viento y no al volumen de lluvia acumulado.

El especialista advirtió que uno de los principales riesgos es que la población minimice las alertas cuando los fenómenos no alcanzan la intensidad prevista en determinadas zonas. En ese sentido, remarcó la necesidad de sostener la credibilidad de los avisos meteorológicos para evitar exposiciones innecesarias. “La previsión no busca generar miedo, sino un sentido de previsión”, afirmó, al recordar que en eventos anteriores la falta de atención a las alertas derivó en pérdidas humanas y materiales.

Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología de la Dinac.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología de la Dinac.

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