El director del Centro Semafórico de Asunción, Guido Aguilar, explicó que la red de señales de la capital enfrenta serios desafíos operativos tras fenómenos climáticos severos.
Según el funcionario, la inmensa mayoría de las interrupciones en el servicio, específicamente un 90%, no se deben a fallas internas de los equipos, sino a la inestabilidad en la provisión de energía por parte de la ANDE.
Aguilar detalló que los controladores electrónicos son altamente sensibles a las variaciones de tensión y a la humedad, lo que provoca el bloqueo de las llaves térmicas en cada cruce. Esta situación técnica fue analizada en el programa Espresso informativo por La Tribu 650 AM.
Coordinación con la PMT y monitoreo de averías
Ante la salida de servicio de los semáforos, el sistema de monitoreo municipal alerta automáticamente a la Policía Municipal de Tránsito (PMT) para el despliegue de agentes en los puntos críticos.
Sin embargo, el director reconoció que la cobertura efectiva de la PMT se concentra mayoritariamente en el horario de 07:00 a 18:00, lo que deja vacíos operativos durante la noche, cuando la velocidad de los conductores aumenta.
Actualmente, Asunción cuenta con 285 cruces semafóricos, y aunque se asegura que el tiempo de reparación promedio es de 24 horas, la falta de una fase eléctrica estable en ciertos sectores impide que el sistema funcione de manera ininterrumpida.
Desafíos de la onda verde y giros a la izquierda
Respecto a las quejas por la falta de una “onda verde” eficiente, Aguilar argumentó que el volumen actual de vehículos supera ampliamente la densidad para la cual fue diseñada la infraestructura vial.
El funcionario indicó que la velocidad promedio en las avenidas principales ha caído a un rango de entre 12 y 13 kilómetros por hora, lo que obliga a ajustes constantes en los tiempos de espera.
Asimismo, admitió que la eliminación de los giros a la izquierda en avenidas de doble sentido, como el caso de la calle Venezuela, es una prioridad técnica que requiere de obras complementarias y mayor inversión en infraestructura para implementar los rulos de giro correspondientes.
Necesidad de inversión y mejora del transporte público
La dirección del Centro Semafórico enfatizó que cualquier mejora sustancial en la movilidad urbana depende de una gestión integral que incluya apoyo financiero y la optimización del transporte público. Aguilar señaló que mientras no se reduzca la dependencia de los vehículos particulares, la presión sobre los 285 semáforos de la ciudad seguirá siendo crítica.
Para mitigar los cuellos de botella, la municipalidad se encuentra realizando consultorías técnicas que permitan rediseñar los planes de tráfico en arterias conflictivas, buscando alternativas que faciliten una circulación más fluida y segura para los ciudadanos.


