La salud mental se posiciona como un factor clave en el ejercicio de la medicina, en un contexto marcado por la alta demanda asistencial, largas jornadas laborales y la exposición constante al sufrimiento que afrontan los médicos en sus guardias.
El doctor Rodrigo Almada, psiquiatra del equipo técnico de la Dirección Nacional de Salud Mental, explicó que “no solo son las horas de trabajo, sino el tipo de labor, que implica lidiar con la enfermedad y la muerte”, lo que convierte a la profesión médica en un entorno propenso al desarrollo de trastornos emocionales.
Predisposiciones individuales también influyen
Según indicó, el desgaste físico y mental es una combinación que puede derivar en cuadros complejos si no se aborda a tiempo. “También influyen las predisposiciones individuales”, señaló.
En ese sentido, destacó la importancia de fortalecer la contención institucional desde etapas tempranas de la carrera de medicina, como la residencia. “Se debe detectar lo antes posible a quienes presentan mayor vulnerabilidad a psicopatologías, evaluar cada caso de forma individual y ofrecer herramientas para afrontarlo”, afirmó.
El especialista advirtió que esta problemática no es exclusiva de un país, sino que se repite a nivel regional, con indicadores similares en América Latina, donde también se dan muchas muertes de doctores, lo que refuerza la necesidad de políticas sostenidas de prevención y acompañamiento.


