En conmemoración del Día Nacional del Pacú, celebrado el pasado 11 de abril, se llevó a cabo una siembra ecológica de peces nativos en el río Paraguay, en una acción conjunta encabezada por el embajador de Taiwán, Iván Lee, la Misión Técnica de Taiwán y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción.
Durante la jornada fueron liberados un total de 46.000 alevines de especies como pacú, carimbatá, salmón del Paraná y surubí, con el objetivo de fortalecer la biodiversidad y contribuir a la recuperación del ecosistema fluvial. La actividad se enmarca en una estrategia de sostenibilidad que busca no solo preservar las especies nativas, sino también impulsar la producción acuícola en el país.
Los alevines sembrados son resultado de un trabajo conjunto entre la academia paraguaya y la cooperación internacional, mediante la incorporación de tecnologías avanzadas de reproducción artificial provenientes de Taiwán. Este intercambio permite fortalecer la formación técnica y científica de estudiantes y profesionales vinculados al sector.
La Misión Técnica de Taiwán cuenta con una larga trayectoria en el país, donde desde hace décadas promueve el desarrollo de la acuicultura, con base operativa en la ciudad de Eusebio Ayala. En la actualidad, el objetivo general del proyecto está orientado a la producción a gran escala de especies como surubí, pacú, boga, salmón del Paraná y camarones de agua dulce, consolidando un modelo productivo con impacto económico y social.
De acuerdo con datos difundidos por la embajada taiwanesa, la producción acuícola nacional experimenta un crecimiento sostenido en los últimos años, pasando de 5.000 toneladas en el 2010 a más de 20.000 toneladas proyectadas en el 2025.
Este incremento refleja no solo la adopción de nuevas tecnologías, sino también el fortalecimiento de capacidades locales a través de capacitaciones y asistencia técnica a productores. En ese contexto, la siembra de peces se posiciona como una acción concreta dentro de una política más amplia de desarrollo sostenible.
Además de contribuir a la preservación de los recursos naturales, la iniciativa tiene un impacto directo en la seguridad alimentaria, al promover una fuente accesible de proteína, y en la economía rural, mediante la generación de oportunidades para pequeños y medianos productores.
Esta cooperación entre ambas naciones reafirma el compromiso con el desarrollo del sector acuícola, apostando a la transferencia de conocimiento, a la incorporación de tecnología avanzada y moderna, y a la implementación de prácticas viables y constantes, que garanticen un equilibrio pleno entre la producción y conservación de los ecosistemas.


