ENCARNACIÓN. La diferencia de precios en combustibles favorece actualmente a Paraguay y genera un flujo creciente de automovilistas argentinos que cruzan a Encarnación para llenar sus tanques.
El fenómeno responde a un comportamiento cíclico propio de la frontera, donde las ventajas comerciales se alternan entre ambas orillas según el contexto económico. En este caso, la situación se invirtió respecto a meses anteriores, cuando conductores paraguayos cruzaban a Posadas para cargar combustible.
Durante la última semana, se observaron inicialmente casos aislados de vehículos con matrícula argentina en estaciones de servicio locales. Sin embargo, el movimiento fue en aumento y se intensificó durante la jornada del sábado, con mayor presencia de automovilistas provenientes de la vecina ciudad argentina.
Diferencias de precios
Actualmente, el diésel de mayor calidad en Posadas se ubica en torno a 2.499 pesos argentinos por litro, frente a los 2.100 pesos que costaba hace un mes, lo que representa un incremento de 399 pesos.
Al tipo de cambio estimado de 4,4 guaraníes por peso argentino, el precio equivale a unos G. 10.950 por litro.
En Encarnación, un combustible equivalente como el diésel Mbarete se comercializa a G. 8.269 por litro, mientras que en emblemas privados ronda los G. 8.575.
En el caso de la nafta súper, el precio local es de G. 7.565 por litro, frente a los 2.030 pesos en Posadas, equivalente a unos G. 8.932. La diferencia se aproxima a G. 1.300 por litro.
Mayor movimiento comercial
Tras una pausa por el Viernes Santo, la actividad comercial registró un repunte el sábado, con una importante afluencia de turistas compradores provenientes de Misiones e incluso de la provincia de Corrientes.
Las compras se concentraron en productos como ropa de cama, edredones, mochilas escolares, calzados deportivos, neumáticos, artículos de grifería, pinturas, baldosas, además de bebidas y lácteos.
Según comerciantes del sector, los productos lácteos, especialmente yogures, figuran entre los más demandados por los consumidores argentinos.
El incremento del flujo de visitantes refuerza el dinamismo del comercio fronterizo, que continúa ajustándose a las variaciones de precios entre ambos países.


