No cumplir con la revalidación anual puede derivar en sanciones económicas. La multa por circular sin este requisito al día es de entre tres y cuatro jornales mínimos, considerada una falta administrativa municipal. En cambio, cuando la licencia se encuentra vencida tras el período de cinco años, la infracción es más grave y puede alcanzar hasta diez u once jornales mínimos, además de impedir la circulación del conductor.
El director ejecutivo de la Organización Paraguaya de Cooperación Intermunicipal (Opaci), Nelson Peralta, explicó que si bien la Ley 620/76 —que establece el Régimen Tributario para las municipalidades— fija como fecha límite el 30 de junio, cada municipio reglamenta el plazo mediante ordenanzas propias. Por ello, existen calendarios diferenciados, ya que algunos vencen el 31 de marzo, otros el 30 de abril, y en el caso de Asunción la prórroga suele extenderse hasta finales de mayo para contribuyentes sin multas.
El funcionario aclaró además que la falta de revalidación solo puede ser sancionada por la municipalidad que emitió la licencia. Sin embargo, cuando el registro está vencido, tanto otras municipalidades como la Patrulla Caminera están habilitadas para aplicar multas durante los controles.
Costos variados
En cuanto a los costos, la revalidación varía según la comuna, aunque generalmente oscila entre G. 22.000 y G. 25.000. Los horarios de atención suelen ser de lunes a viernes, de 7:00 a 13:00, y los sábados, de 7:00 a 12:00, en municipios como Asunción, Luque, Areguá, Capiatá, San Lorenzo y Lambaré, entre otros.
Implementación de QR
Desde 2026 se implementa el sistema de licencias con código QR, impulsado por la Agencia Nacional de Tránsito, que permite verificar en tiempo real la validez del documento y las posibles infracciones en una base unificada. Su aplicación es gradual, cerca de 100 municipios ya lo utilizan, mientras otros siguen en proceso de adaptación, conviviendo aún con el formato anterior.
El QR concentra datos del conductor, facilita pagos digitales y apunta a mejorar los controles. Aunque no elimina las falsificaciones, permite detectarlas con mayor rapidez y avanza hacia una gestión más moderna y transparente.







