En Paraguay, conseguir el primer empleo puede ser un desafío. Miles de jóvenes compiten por oportunidades laborales cada año, pero no hay suficientes cupos para todos. Una reciente investigación del experto en empleos Enrique López Arce revela que la elección del énfasis que se tomará en el bachillerato influye más de lo que muchos creen.
Los bachilleratos técnicos, según el estudio basado en 100 jóvenes, ofrecen cerca de un 70% más de posibilidades de conseguir trabajo que los científicos. El 82% de los que salieron del colegio graduados como bachilleres técnicos lograron conseguir un trabajo antes de los tres meses, mientras que el 70% de los científicos sigue buscando un puesto de trabajo 10 meses después.
La diferencia se repite a nivel universitario. Entre 50 egresados, quienes estudiaron Ingeniería en Sistemas mostraron mayor inserción laboral. Seis de cada diez ya trabajaban antes de terminar la carrera, dos más encontraron empleo en los seis meses siguientes, uno no logró colocación y otro decidió emprender en otro sector.
En contraste, los egresados de carreras relacionadas a las humanidades como Derecho enfrentan más dificultades, ya que cuatro de cada diez no consiguieron trabajo en su profesión un año después de graduarse, dos trabajaron en otras áreas, dos emprendieron de manera independiente y solo uno logró empleo remunerado en su especialidad.
Saber idiomas suma bastante
“Dónde estudias, los estudios complementarios, los idiomas y la movilidad que tengas suman o restan puntos al momento de acceder al empleo”, explica Enrique López Arce. La investigación deja en claro que la preparación técnica y la actualización constante son claves.
Elegir sabiamente puede marcar la diferencia entre esperar meses por un empleo o integrarse rápido al mercado laboral. En un país joven y competitivo, la educación y las habilidades complementarias siguen siendo la mejor inversión para un futuro profesional sólido.


