Con los resultados de la jornada masiva de limpieza realizada el viernes último aún frescos, el intendente de Asunción, Luis Bello, puso el énfasis no tanto en el despliegue realizado, sino en el mensaje que, según sostuvo, dejó ver la necesidad de un cambio importante en los hábitos ciudadanos.
El operativo, que movilizó a más de 3.000 funcionarios municipales que salieron a limpiar las calles y permitió recolectar unas 58 toneladas de residuos en distintos puntos de la capital, fue presentado por el jefe comunal como parte de una estrategia más amplia. Sin embargo, su lectura posterior dejó en claro que, para la administración municipal, el problema excede la capacidad operativa.
“Más limpia no es la ciudad que más se limpia, sino la que menos se ensucia”, insistió Bello en conversación con La Tribuna, al reforzar la idea de que la solución pasa, en gran medida, por modificar la conducta de la gente con respecto al manejo de la basura. Según relató, tras la limpieza que hicieron, él mismo vio cómo carriteros dejaban basura en un paseo central.
Malos hábitos arraigados en parte de la población
El intendente reconoció que existe un componente cultural difícil de revertir, y reconoció que ciertos comportamientos están “arraigados” en una parte de la población. Sin embargo, sigue apostando a que este tipo de acciones contribuya a generar conciencia.
En cuanto a las limitaciones del mismo sistema, Luis Bello mencionó que la estrategia municipal se apoya en tres ejes: mejorar el servicio de recolección, impulsar campañas de concienciación y endurecer las sanciones contra vertederos clandestinos.
Aun así, la necesidad de reforzar el servicio aparece como una condición indispensable para que el mensaje que da el intendente tenga impacto. Él mismo reconoció que el ciudadano debe encontrar respuesta cuando cumple con su parte. “La gente tiene que dejar la basura en condiciones, pero también tiene que pasar el camión”, indicó.
Cada uno es responsable de limpiar su vereda
El esquema actual enfrenta un desafío estructural. Tenemos una ciudad con más de 462.000 habitantes y alrededor de 180.000 inmuebles, frente a una capacidad operativa limitada. “Nunca va a haber la cantidad de funcionarios suficiente para cubrir todo”, advirtió el administrador municipal.
En ese marco, la administración busca que los ciudadanos se hagan responsables de la limpieza de sus veredas.
Presentarán nuevo plan vial antibaches
En paralelo, el intendente adelantó que se trabaja en un plan vial para atender reclamos por baches, un padecimiento diario de los ciudadanos que rompen sus vehículos por causa del mal estado de las calles.
El desafío, remarcó Luis Bello, no es repetir jornadas excepcionales, sino lograr resultados que se sostengan en el tiempo. Y en esa ecuación, la responsabilidad no recae únicamente en el municipio, opinó. Porque si la ciudad vuelve a ensuciarse apenas termina la limpieza, evidentemente el problema es más profundo.


