La iniciativa para llevar a los altares a monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña vuelve a tomar impulso. Un grupo de laicos, en su mayoría oriundos de San Juan Bautista, comenzó a reorganizarse para promover la causa de canonización del primer obispo de la diócesis de Misiones y Ñeembucú.
El sacerdote falleció el 3 de septiembre de 1976, a los 65 años, tras un infarto. Su figura trascendió el ámbito local por su participación en los procesos de renovación de la Iglesia vinculados al Concilio Vaticano II, donde tuvo un rol activo.
Leopoldo Zacarías Chaparro, coordinador del grupo que lidera la iniciativa para La Tribuna, recordó que en su infancia, cuando asistía a las misas realizadas por monseñor acudían muchos pobladores. “Las misas duraban una hora y media aproximadamente, y estaban llenos los asientos y los pasillos. Y nadie se movía hasta terminar la misa porque era una persona que tenía mucho carisma. Sus misas eran fabulosas, siempre dejaban un mensaje”, dijo.
Nuevo impulso para la canonización
“En etapas anteriores se intentó, pero no se pudo avanzar mucho. Ahora surgió un grupo en Asunción, integrado por sanjuaninos de la época de monseñor Bogarín”, señaló el coordinador.
El proyecto comenzó a consolidarse rápidamente. “La idea prendió enseguida”, indicó. A partir de ese respaldo, los impulsores conformaron una comisión que tendrá a su cargo las gestiones iniciales.
El siguiente paso será formalizar el proceso ante la autoridad eclesiástica. “Vamos a comunicarnos con el obispo de Misiones para informarle de la conformación de la comisión y seguir con las actividades”, explicó Chaparro.
Actualmente, la diócesis está encabezada por Osmar López, quien asumió recientemente y, según los promotores, acompaña la participación de los laicos en este tipo de iniciativas.
El grupo también busca apoyo técnico para encaminar el proceso dentro de los procedimientos establecidos por la Iglesia. En ese sentido, mencionaron la colaboración de personas con experiencia en este tipo de causas, lo que podría facilitar los pasos formales.
Más allá del proceso canónico, la iniciativa se sostiene en la memoria colectiva de la comunidad. Quienes impulsan la causa destacan los testimonios sobre la vida pastoral de Bogarín, su cercanía con la gente y su compromiso con la Iglesia en un periodo de cambios.
“Nos organizamos tanto por el aprecio que le tenemos. Hay muchísima gente que se pone a disposición para apoyar. La comisión es chica, pero tenemos el apoyo de la gran mayoría de los sanjuaninos. Vamos a trabajar a nivel de San Juan, a nivel departamental e interdepartamental, porque la parroquia abarca Misiones y Ñeembucú”, comentó.
La convocatoria está abierta a fieles de Misiones y Ñeembucú, con el objetivo de sumar respaldo a una causa que, esta vez, busca avanzar con mayor organización.
El proceso de canonización, en caso de prosperar, implica varias etapas dentro de la Iglesia Católica, que incluyen la recopilación de testimonios, la evaluación de la vida del candidato y la verificación de posibles milagros atribuidos a su intercesión.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en su fase inicial. Pero, tras años sin avances concretos, el grupo apuesta a que este nuevo intento logre encaminar una causa que, para muchos fieles, tiene una deuda pendiente con la historia de la diócesis.



