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El Mercado 4 se prepara con todo para la mesa tradicional de Semana Santa

Falta un día para el Domingo de Ramos, pero en el Mercado N.° 4 el movimiento intenso se siente desde hace días. Clientes buscan pescado, pollo, queso y otros ingredientes para preparar las clásicas delicias que estamos acostumbrados a que nos acompañen en estos días.

| Por La Tribuna
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Los puestos del Mercado N.° 4 atenderán hasta el Jueves Santo a las 14:00, para que incluso los compradores de última hora puedan llevar sus productos.

El bullicio del Mercado N.° 4 es más intenso en estos días, la Semana Santa está llegando muy rápido, y la gente quiere asegurarse de contar con todos los ingredientes para preparar esas clásicas comidas que suelen acompañarnos en los días de reflexión.

En un recorrido de nuestro equipo periodístico por los pasillos del Mercado N.° 4 para presenciar in situ cómo van las ventas, los comerciantes nos contaron que hay buen movimiento, aunque reconocieron que algunos productos clave de la canasta básica de Semana Santa sufrieron aumentos en estos días.

Entre pasillos más ordenados que en otros tiempos, las voces se entremezclan y las bolsas van y vienen cargadas de ingredientes tradicionales. El olor a pescado fresco, la harina de maíz y el queso recién cortado inundan el lugar, pero nadie parece sentirse incómodo. Tanto vendedores como clientes saben que esta es una de las épocas comerciales más intensas para el Mercado N.° 4.

El pescado cuesta, pero se prefiere

En la pescadería El Tiburón, ubicada entrando unos metros sobre la calle República de Colombia y Otazú, Lorenza Bispo nos atiende apenas, pues tiene gente y no da abasto. Su balanza se carga con cortes de pescado y los clientes le consultan precios. Admite que últimamente el pescado es un alimento “inalcanzable” para algunos, pero explica que la demanda no se detiene, porque hay tipos de pescado más accesibles para las familias. “El surubí está un poco caro y además escasea, está a G. 130.000 el kilo, pero si se compra al por mayor queda en G. 120.000. El patí cuesta G. 45.000 el kilo, el puchero de surubí a G. 35.000 y dorado tenemos desde G. 60.000 el kilo”, nos cuenta.

“Ya estoy vendiendo bien desde ahora, la gente siempre prefiere el pescado en estos días”, cuenta Lorenza Bispo. La antigua vendedora resalta además los cambios en el mercado. “Ahora está cambiado, más limpio, más cómodo. Mucha gente no venía antes porque pensaba que la iba a pasar mal, pero eso ya no es así”, dice, antes de contar que estará atendiendo hasta el Jueves Santo.

Ingredientes para la sopa subieron de precio

Sobre la calle Battilana, pasando pocos metros de Rodríguez de Francia, Gloria Céspedes atiende su puesto en El Rincón de Gloria, donde los productos se acomodan en filas prolijas y ella charla divertida con sus clientes de siempre. Su rubro es el de los productos para hacer la sopa y la chipa guasu. “La harina de maíz se mantiene en G. 10.000 el kilo, pero el queso sí subió a G. 42.000 hasta el momento, y puede subir un poco más”, advierte. También ofrece choclo en paquetes desde G. 10.000 y G. 20.000.

“La gente sabe luego que en Semana Santa el queso y el huevo suben”, expresa con tranquilidad. Aun así, dice que no se queja de sus ventas, pues crecen a medida que se acerca el feriado largo.

El infaltable pollo

El recorrido por el mercado también deja ver a nuevos rostros que empiezan con esperanzas en el negocio de los comestibles. Nicolás Noguera (21), abrió su puesto apenas esta semana, y recién instalado, ya siente el impacto de la temporada. “Estoy vendiendo bien”, comenta. Entre sus ofertas, el pollo entero fresco se consigue a G. 32.000, mientras que la pechuga y el muslo están a G. 19.000 el kilo, y las alitas a G. 18.000. A esto se suma el queso Paraguay a G. 45.000 el kilo, el huevo a G. 28.000 la plancha y sardinas enlatadas desde G. 6.500, opciones que también ganan lugar en la mesa.

En plena siesta, el ritmo no baja. Hay filas en algunos puestos, y vendedores que, con amabilidad y recomendaciones, intentan fidelizar a sus clientes.

Lo que se vive en el Mercado N.° 4 es más que simples compras: es un ritual que combina tradición, comida y fe en que, con trabajo y esfuerzo, pueden venir días mucho más prósperos.

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